Saltar al contenido

Gasolina 95 1,787 € ▼ 1,7 c Gasóleo 1,888 € ▼ 2,0 c desde el 5 Oct

Precios por provincia Cómo calculamos

Cocheconomía

Calcular mi coste

Costes

Plaza de garaje: la partida del coche que no está en ninguna calculadora y que en una ciudad grande puede ser la mayor de todas

Se habla del seguro, del combustible y del taller, pero casi nunca de dónde duerme el coche. En según qué barrio, aparcar cuesta más al año que mantener el vehículo. Comprar, alquilar o quedarse en la calle, con los números que hay que hacer.

Por

Cifras verificadas con fuentes citadas al final. Cómo trabajamos.

Aparcamiento subterráneo vacío con los pilares numerados

Cuando alguien hace la cuenta de lo que le cuesta el coche, normalmente suma seguro, combustible, impuesto, ITV y mantenimiento. Y se queda tranquilo con el resultado.

Falta una partida. Y en una ciudad grande puede ser la mayor de todas, por delante del seguro y por delante del taller: dónde duerme el coche.

Es invisible porque se paga de otra forma —en la hipoteca, en un recibo mensual, en tiempo dando vueltas— pero existe igual. Vamos a ponerla sobre la mesa.

Las tres opciones, y lo que cuesta cada una de verdad

Aparcar en la calle

Parece gratis. No lo es.

Si hay zona regulada, pagas la tarjeta de residente, que es un recibo anual, y pagas cada vez que aparcas fuera de tu zona.

Si no hay zona regulada, pagas en tiempo. Y el tiempo tiene un valor: si tardas quince minutos cada día en encontrar sitio, son muchas horas al año dando vueltas, además del combustible gastado en esas vueltas.

Y pagas en golpes. Un coche que vive en la calle acumula rozaduras de aparcamiento, retrovisores partidos y pintura marcada. No es mala suerte: es estadística. Lo que cuesta cada uno está en cuánto cuesta pintar una pieza del coche, y casi nunca se da parte porque subiría la prima.

Más riesgo de robo, de vandalismo y de granizo, que también acaban en el seguro o en el bolsillo.

Esta opción es claramente la más barata en dinero directo, pero no es gratis.

Alquilar una plaza

Un recibo mensual, limpio y previsible. Lo que hay que mirar:

Que el precio sea el precio. Pregunta si incluye todo o si hay gastos añadidos.

La duración y la revisión. Un alquiler con revisión anual puede subir.

Y que la plaza sea usable. Esto suena absurdo hasta que te toca una plaza en la que tu coche entra pero tú no sales. Mídela antes, como explicamos en el comparador de medidas de coches: el ancho útil con pilar es el número que importa.

Comprar una plaza

Aquí es donde la gente hace mal la cuenta, porque se mira el precio de compra y se olvida el resto.

Una plaza en propiedad tiene gastos recurrentes, y son varios:

GastoQué es
IBILa plaza tributa como inmueble
ComunidadLimpieza, luz, mantenimiento de la puerta, seguro del edificio
DerramasReparaciones del garaje, impermeabilizaciones, obras de la rampa
Mantenimiento propioSi es cerrada, su puerta y su instalación

Esos gastos no se van nunca, uses la plaza o no. Y las derramas de un garaje pueden ser importantes: una obra de impermeabilización o la sustitución de un sistema de ventilación se reparte entre los propietarios.

A cambio, una plaza es un activo: se puede vender, se puede alquilar si dejas de tener coche, y en algunas zonas se revaloriza.

Cómo hacer tu propia cuenta

No podemos darte precios porque varían brutalmente entre ciudades y entre barrios de la misma ciudad, y publicar una cifra media sería inventar un dato que no te sirve. Pero sí podemos darte el método, que es lo que de verdad resuelve la decisión.

Para alquilar frente a comprar:

  1. Apunta el alquiler mensual de una plaza en tu zona, por doce. Ese es tu coste anual de alquilar.
  2. Apunta el precio de compra de una plaza equivalente.
  3. Suma los gastos anuales de la plaza en propiedad: IBI más comunidad, y una previsión prudente de derramas.
  4. Resta: alquiler anual menos gastos anuales de propiedad. Eso es lo que «te ahorras» cada año siendo propietario.
  5. Divide el precio de compra entre esa cifra. Son los años que tardas en amortizarla, sin contar financiación ni revalorización.

Si el resultado son muchos años y no tienes claro que vayas a seguir en ese barrio, alquilar es lo sensato. Si son pocos y la zona tiene demanda, comprar tiene sentido.

Y hay un tercer factor: si dejas de tener coche, la plaza comprada la alquilas y pasa a dar dinero. La alquilada simplemente se deja. Eso inclina la balanza más de lo que parece en zonas donde falta aparcamiento.

Lo que cambia la decisión más que el precio

Tres cosas que no son dinero y que deciden igual:

Si tienes coche eléctrico o piensas tenerlo. Sin plaza, cargar en casa no es posible y el coste por kilómetro cambia por completo: lo contamos en coche eléctrico sin garaje y en cuánto cuesta cargar un coche eléctrico. Instalar un punto de carga en una plaza propia es mucho más sencillo que en una alquilada, donde hace falta permiso.

Si tu barrio tiene ZBE o la va a tener. Las restricciones cambian el valor del aparcamiento en la zona: las ZBE en España.

Y cuánto usas el coche. Si lo usas dos veces por semana, pagar una plaza cara es difícil de justificar, y quizá lo que haya que replantear es tener coche: la cuenta está en coche si haces pocos kilómetros.

Lo que hay que mirar antes de firmar, compres o alquiles

Una lista corta que evita disgustos:

Mide la plaza. Largo, ancho entre líneas y, sobre todo, el ancho útil donde está el pilar. Mucha plaza tiene el pilar justo donde abre la puerta del conductor.

Mira la rampa. Si es empinada, un coche con poco voladizo lo agradece y uno bajo raspa.

Mira la altura de entrada, que a veces la limita una tubería y no la puerta.

Comprueba el acceso al ascensor, si lo hay, y si está al otro extremo del garaje.

Pregunta por el estado de la comunidad: si hay derramas aprobadas o previstas, las vas a pagar tú desde el primer día.

Y comprueba si se permite instalar un punto de carga y en qué condiciones. Aunque hoy no tengas eléctrico.

El dato honesto: esto no sale en nuestra calculadora

Nuestra herramienta de coste real a cinco años calcula depreciación, combustible, seguro, impuesto y mantenimiento. No incluye el aparcamiento, y es importante decirlo.

El motivo es el mismo por el que este artículo no da precios: el aparcamiento es tan local que una cifra media no representa a nadie. En un pueblo es cero. En el centro de una ciudad grande puede ser la partida más alta de todas.

Así que la recomendación es sencilla: haz la cuenta de la calculadora y súmale a mano lo que pagas por aparcar. Ese es tu coste real, y para mucha gente que vive en ciudad el resultado cambia bastante la percepción de lo que cuesta su coche.

Preguntas frecuentes

¿Compensa comprar una plaza de garaje?

Depende de cuánto cueste frente al alquiler en tu zona y de cuántos años vayas a quedarte. Divide el precio de compra entre lo que te ahorras cada año frente a alquilar, descontando IBI, comunidad y derramas.

¿Qué gastos tiene una plaza en propiedad?

IBI, cuota de comunidad y las derramas que apruebe el garaje. Se pagan uses la plaza o no.

¿Es gratis aparcar en la calle?

No. Pagas en tarjeta de residente si hay zona regulada, y en todos los casos en tiempo, en combustible dando vueltas y en golpes de aparcamiento.

¿Puedo instalar un punto de carga en una plaza alquilada?

Hace falta autorización del propietario y, normalmente, comunicarlo a la comunidad. En una plaza propia el trámite es más simple.

¿Cuánto cuesta una plaza de garaje?

Varía tanto entre ciudades y barrios que cualquier media sería engañosa. Mira anuncios de tu zona concreta: es el único dato que te sirve.

¿El aparcamiento entra en vuestra calculadora de coste?

No, precisamente porque es muy local. Calcula el resto con la herramienta y súmale tu gasto real de aparcamiento.

Fuentes

  • Elaboración propia sobre la estructura de costes de las tres opciones de aparcamiento: calle, alquiler y propiedad, con los gastos recurrentes asociados a una plaza en propiedad (IBI, cuota de comunidad y derramas).
  • No se publican precios de plaza ni de tarjeta de residente porque son locales y varían entre barrios de una misma ciudad.
  • El resto de partidas del coste de tener coche, en el coste real a cinco años.

Compartir

Seguir leyendo