El precio del anuncio es el número con el que negocias. No es el número que sale de tu cuenta.
Entre uno y otro hay una lista de partidas que aparecen en momentos distintos, y que juntas pueden suponer varios miles de euros el primer año.
Qué gastos aparecen al comprar un coche
Es el más grande de los que se pagan de golpe, y el que más gente descubre en la factura.
Depende del CO₂ que emita tu coche: 0 % si emite 120 g/km o menos, 4,75 % entre 120 y 160, y sube desde ahí. Y no se aplica sobre el precio anunciado sino sobre la base imponible —el importe que sirve de base al IVA— así que la cifra exacta no la puedes calcular tú.
Lo que sí puedes hacer, y casi nadie hace, es preguntar por las emisiones homologadas de tu unidad concreta. Hay coches donde el rango cruza la frontera de los 120 g/km y las llantas deciden si pagas o no. Lo desarrollamos en impuesto de matriculación, con la tabla de qué modelos de nuestro catálogo están en esa situación.
2. La depreciación del primer año
Esta no llega como recibo, y por eso nadie la presupuesta. Pero es la mayor de todas.
Según la tabla oficial de la Orden HAC/1501/2025, un coche conserva el 84 % de su valor al segundo año. Es decir: pierde alrededor de un 16 % en los primeros doce meses.
En un coche de 20.000 €, son unos 3.200 € que se han evaporado sin que hayas hecho nada. No los notas hasta el día que vendes. Lo explicamos en la depreciación de un coche.
3. El seguro del primer año
Se paga por adelantado y suele ser el más caro de todos los que pagarás por ese coche, porque aún no has acumulado bonificación con él.
Y hay un detalle que cambia decisiones: la potencia influye. Dos versiones del mismo modelo con distinta potencia pueden tener primas muy diferentes. Pedir presupuesto antes de elegir versión es de las cosas más rentables que puedes hacer en toda la compra.
4. La transferencia, si es de segunda mano
Cambiar el titular tiene una tasa de la DGT, y si lo haces por gestoría, la gestoría cobra aparte. Tampoco es enorme, pero es dinero que hay que tener el día de la operación.
Además puede haber impuesto de transmisiones patrimoniales, que depende de tu comunidad autónoma y se calcula sobre el valor fiscal del coche, no sobre lo que hayas pagado. En coches viejos pero de gama alta, esa diferencia sorprende. Lo tratamos en impuesto de transmisiones y en transferencia de un coche.
5. El impuesto de circulación
Llega el primer trimestre del año siguiente y se paga todos los años mientras tengas el coche.
Va de unos 30 € a más de 200 € según el municipio y los caballos fiscales, así que no existe una media española que podamos citar. Por eso ninguna de nuestras herramientas lo incluye: preferimos decir que falta a inventar un número. Cómo se calcula, en caballos fiscales y potencia fiscal.
6. Lo que el coche necesita nada más llegar
Neumáticos si es de segunda mano y los que lleva están al límite. La primera revisión si toca pronto. La ITV si el coche ya tiene edad. Un punto de recarga si has comprado un eléctrico —y ese presupuesto conviene pedirlo antes que el del coche, porque depende enteramente de la distancia del cuadro a tu plaza.
Cómo presupuestarlo bien
La regla práctica es sencilla: reserva un margen sobre el precio del coche para la operación completa, y no lo gastes en más coche.
Y sobre todo, cambia la cifra con la que decides. El precio de compra no sirve para comparar dos coches: dos que cuestan lo mismo pueden separarse miles de euros en cinco años.
La cifra útil está en cuánto te costará en cinco años, y si lo que quieres es saber hasta dónde llega tu dinero, en ¿cuánto coche puedo permitirme?.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto hay que reservar además del precio del coche?
Depende del impuesto de matriculación de ese coche concreto y de si es nuevo o usado. Lo más importante es preguntar las emisiones homologadas antes de firmar.
¿El impuesto de matriculación se paga siempre?
No. Si el coche emite 120 g/km o menos, el tipo es del 0 %. Muchos híbridos y todos los eléctricos quedan exentos.
¿Cuánto pierde un coche el primer año?
Alrededor del 16 % según la tabla oficial. Es la mayor partida del primer año y la única que no llega como recibo.
¿Por qué no incluís el impuesto de circulación en vuestras herramientas?
Porque varía de 30 a más de 200 € según el municipio y no existe una media española publicada que podamos citar. Preferimos declararlo ausente.
¿Y si compro de segunda mano?
Cambian las partidas: no hay matriculación pero sí transferencia y posiblemente impuesto de transmisiones, calculado sobre el valor fiscal y no sobre lo que pagues.



