Son dos cosas distintas y casi todo el mundo las confunde. Elegir mal entre ellas cuesta miles de euros, y lo peor es que el error no se nota hasta años después.
La diferencia, con dos coches reales
El Dacia Sandero cuesta 14.490 €. El Toyota Corolla cuesta 25.950 €. Once mil cuatrocientos sesenta euros de diferencia en el escaparate.
A cinco años, la diferencia real es de 5.403 €. Los ponemos frente a frente en Sandero o Corolla.
Más de la mitad de la distancia se evapora. Porque el precio no es el coste: lo que pagas de verdad es lo que el coche pierde de valor, más lo que te cuesta usarlo. Y ahí el coche caro recupera parte del terreno.
Ahora al revés. El Sandero gasta 1.202 € al año de combustible; el Renault Clio híbrido, 885 €. El Clio es más barato de mantener y sin embargo cuesta 3.065 € más a cinco años, porque su precio de partida pesa más que el ahorro.
Ninguna de las dos estrategias gana siempre. Lo que decide cuál te conviene es una sola variable.
La variable que decide
Cuántos kilómetros haces.
Es así de simple, y funciona en las dos direcciones:
- Pocos kilómetros: manda el precio de compra. La depreciación se calcula sobre el precio y corre igual esté el coche parado o no. El consumo apenas importa porque apenas consumes.
- Muchos kilómetros: manda el consumo. Cada litro de diferencia se multiplica por decenas de miles de kilómetros y acaba superando la diferencia de precio.
El caso de libro es el MG HS: se compra con diez mil euros de descuento y tiene el consumo más alto de nuestro catálogo. Aun así, frente a un Kia Sportage gana a cualquier kilometraje, aunque por menos de lo que parece: lo contamos en MG HS o Sportage.
El punto donde se cruzan depende de los dos coches concretos. Puedes calcularlo en ¿a partir de cuántos kilómetros compensa un híbrido?.
Los números que lo demuestran
Coste total a cinco años de seis coches de nuestro catálogo:
| Coche | 10.000 km/año | 30.000 km/año |
|---|---|---|
| Dacia Spring (eléctrico) | 15.225 € | 17.980 € |
| Dacia Sandero | 18.576 € | 29.355 € |
| SEAT Ibiza | 19.925 € | 30.019 € |
| Renault Clio híbrido | 21.938 € | 30.133 € |
| Dacia Jogger híbrido | 23.002 € | 31.935 € |
| Toyota Corolla híbrido | 24.170 € | 33.288 € |
Fíjate en el orden. Con 10.000 km al año, el Clio está por debajo del Jogger y del Corolla pero muy por encima del Sandero. Con 30.000, el Clio casi alcanza al Ibiza, que era más barato de comprar: se quedan a poco más de cien euros. No llega a adelantarlo porque el Ibiza paga menos impuesto de circulación y pasa por el taller la mitad de veces.
Y fíjate en el Spring: sube solo 2.755 € entre 10.000 y 30.000 km, mientras que el Sandero sube 10.779 €. Un eléctrico barato es simultáneamente barato de comprar y baratísimo de mantener — cuando tienes dónde cargarlo.
La regla práctica
Si haces menos de 15.000 km al año, compra barato. El ahorro de consumo no va a devolverte la diferencia de precio, y estarás pagando por una eficiencia que no usas.
Si haces más de 25.000 km al año, paga por eficiencia. Cada litro cuenta y el sobreprecio se recupera.
Entre 15.000 y 25.000, mira las otras partidas: el impuesto de matriculación —que se paga de golpe— y la etiqueta ambiental pueden desempatar más que el consumo.
Y si puedes enchufar, el eléctrico rompe el dilema: es de los dos a la vez.
El error más caro
Comprar un coche caro y eficiente haciendo pocos kilómetros.
Es el peor de los dos mundos: pagas la prima de la eficiencia y no la usas. Y es sorprendentemente común, porque el argumento del vendedor —«gasta menos»— es cierto pero irrelevante para ese comprador.
El segundo error más caro es el inverso: comprar el coche más barato posible haciendo 30.000 km al año. Ahí cada litro de más se paga treinta veces.
Cómo saber en qué caso estás
Mira el cuentakilómetros de tu coche actual y divide por los años que lo llevas. No lo estimes: casi todo el mundo cree conducir más de lo que conduce.
Con esa cifra en la mano, cuánto te costará en cinco años te da el total de cualquier coche que estés mirando, y ¿qué coche encaja conmigo? te dice cuáles de los que hemos analizado te encajan.
Preguntas frecuentes
¿Cuál es el coche más barato de mantener?
Depende del kilometraje. En nuestro catálogo, el Dacia Spring eléctrico es el más barato en todos los escenarios, siempre que puedas cargarlo en casa. La lista completa, ordenada por lo que cuesta tener cada coche, está en los coches más baratos de mantener.
¿El coche más barato de comprar es el más barato de tener?
Con poco kilometraje, casi siempre sí. Con mucho, no necesariamente: el consumo acaba pesando más que el precio.
¿Cuánto pesa la depreciación en el coste total?
En los coches de nuestro catálogo, entre el 40 % y algo más de la mitad. Es la mayor partida de casi todos los coches y la única que no llega como recibo.
¿Y el mantenimiento?
Es la partida más pequeña de las que podemos cifrar, y menos determinante de lo que la gente cree. Lo desglosamos en cuánto cuesta mantener un coche al año.



