Dinos lo que puedes pagar al mes y te decimos hasta qué precio de coche llega ese dinero. Contando todo: gasolina, seguro, taller, ITV y lo que el coche pierde de valor.
Dinos lo que puedes pagar al mes y te decimos hasta qué precio de coche llega ese dinero, contando todo: gasolina, seguro, taller, ITV y lo que el coche pierde de valor.
Por qué el resultado te va a parecer bajo
Lo decimos antes de que lo pienses: la cifra que sale suele decepcionar. Y es exactamente el motivo por el que existe la herramienta.
Cuando alguien dice «puedo pagar 300 € al mes de coche», casi siempre está pensando en la cuota. Pero con esos 300 € también hay que pagar el depósito, el seguro, la revisión, la ITV y —sobre todo— lo que el coche pierde de valor mientras lo tienes. Esa última partida no llega nunca en forma de recibo, así que es la que todo el mundo olvida, y es la más grande.
Hay un suelo que no se puede bajar. El coche más barato que contempla la herramienta, de 3.000 €, casi sin moverlo, ya cuesta unos 127 € al mes entre seguro, impuesto, ITV, taller, desgaste, imprevistos y pérdida de valor. Si haces los kilómetros de un conductor español medio, el suelo sube a unos 231 € al mes antes de que el coche valga un euro más. Por eso con 150 € al mes la herramienta no te devuelve ningún coche: no es que no haya coches baratos, es que el gasto de tener uno ya se come esa cantidad.
Lo que de verdad decide el resultado: los kilómetros
Aquí está la parte interesante, y no es el presupuesto.
Con los mismos 300 € al mes y el mismo coche de consumo contenido, esto es hasta dónde llegas según lo que conduzcas:
| Kilómetros al año | Precio de coche al que llegas |
|---|---|
| 6.000 km | 16.000 € |
| 10.000 km | 13.500 € |
| 12.295 km (media española) | 12.250 € |
| 15.000 km | 10.500 € |
| 20.000 km | 7.500 € |
| 25.000 km | 4.500 € |
| 30.000 km | ningún coche |
El mismo dinero. La misma persona. Y la diferencia entre elegir entre casi todo el mercado de utilitarios nuevos o buscar un coche de segunda mano de doce años.
Esa última fila no es un error de la tabla. A 30.000 kilómetros anuales, solo el combustible, el seguro, el mantenimiento y la ITV ya suman unos 317 € al mes. El presupuesto se agota antes de comprar el coche.
Si haces muchos kilómetros, la conclusión no es «no puedo permitirme un coche». Es que tu presupuesto se va en usarlo, no en tenerlo, y por tanto lo que tienes que optimizar es el consumo, no el precio del escaparate. Es justo la situación contraria a la de quien hace 6.000 km al año, para quien el consumo es casi irrelevante y lo que decide es cuánto valor pierde el coche.
Cuando conduces mucho, el consumo compra coche
Con 300 € al mes y 25.000 kilómetros anuales, un coche que gasta 5,3 l/100 km te deja llegar a unos 4.500 €. Uno que gasta 4,4 l/100 km te deja llegar a unos 7.000 €.
Novecientos mililitros cada cien kilómetros valen 2.500 € de coche. No porque el coche eficiente sea mejor, sino porque el dinero que no se va por el depósito se queda disponible para el resto.
Eso explica por qué un híbrido puede tener sentido para un comercial y ninguno para alguien que va al trabajo a diez minutos de casa. Y por qué el consejo genérico de «cómprate un híbrido, gastan menos» es inútil sin saber cuánto conduce quien pregunta.
Qué hace la herramienta con tu dinero
El resultado se parte en dos, y esa división es lo importante:
- Lo que se va en usarlo. Combustible, seguro, mantenimiento e ITV. Sale de tu bolsillo mes a mes y lo notas.
- Lo que se va en pérdida de valor. No lo pagas ahora. Lo pagas entero el día que vendes el coche y te ofrecen bastante menos de lo que esperabas.
Cuanto más caro es el coche al que llegas, mayor proporción de tu presupuesto es la segunda partida. Con 200 € al mes, la mayor parte se va en usar el coche. Con 400 €, la mayor parte se va en que el coche se deprecie. Es el mismo dinero comprando cosas muy distintas.
Por qué te pedimos el consumo
Porque no lo sabemos y no vamos a inventarlo.
No existe un «consumo medio del parque español» publicado por una fuente oficial que podamos citar. Podríamos poner una cifra plausible y quedaría más cómodo, pero sería un número nuestro disfrazado de dato. Así que te preguntamos: es tu coche y tu estimación.
Si no sabes qué poner, mira el consumo de un coche parecido al que te planteas en nuestro catálogo de modelos. Un utilitario de gasolina anda por 5-6 l/100 km, un híbrido compacto por 4-5, un SUV de gasolina por 6-8. Pon el que se parezca al tuyo y cambia la cifra para ver cuánto mueve el resultado.
Si dejas el campo vacío, la herramienta calcula igual pero sin combustible, te lo advierte, y el resultado se queda corto.
Lo que esta herramienta no hace
No te pregunta cuánto ganas, y no lo hace a propósito.
Circula mucho la regla de que el coche no debe pasar de tal porcentaje de la nómina. No la vas a encontrar aquí, porque no hay un porcentaje universal: depende de si pagas alquiler o hipoteca, de si el coche es imprescindible para tu trabajo o un capricho de fin de semana, de si vives en una ciudad con metro o en un pueblo sin autobús. Nadie que no conozca tu vida puede ponerte ese número, y desde luego no una web.
Lo que sí podemos hacer es aritmética: nos dices cuánto quieres gastar y te traducimos esa cifra a precio de coche. La decisión de si esa cantidad es sensata para ti sigue siendo tuya.
Y hay una partida que entra con una cifra de referencia y no con la tuya: el impuesto de circulación. Lo paga todo el mundo, todos los años, pero va de 30 € a más de 200 € según el municipio y los caballos fiscales del coche, y no existe una media española publicada. Usamos la tarifa de Madrid para el tramo más común, 59 €, y lo decimos. Tu recibo puede ser mayor o menor. Si quieres entender de dónde sale esa cifra, lo explicamos en caballos fiscales y potencia fiscal.
Tampoco es una tasación ni asesoramiento financiero. El seguro, el mantenimiento y la depreciación son medias nacionales; tu caso concreto puede irse por arriba —eres joven, el coche es premium, vives donde el seguro es caro— o por abajo. Sirve para saber en qué estantería mirar, no para firmar nada.
Y ahora qué
Con el rango de precio en la mano, el siguiente paso es ver qué hay dentro:
- Si el resultado te ha salido bajo y haces muchos kilómetros, empieza por el Toyota Corolla: es el ejemplo de coche que gasta menos cada año y cuesta más de tener.
- Si te ha salido bajo y haces pocos, mira el Dacia Sandero, donde lo que se optimiza es el precio de partida.
- Si quieres ver dos coches concretos partida por partida, usa el comparador de coste entre modelos.
- Y si ya tienes un coche en la cabeza, cuánto te costará en cinco años te lo desglosa entero, esté o no en nuestro catálogo.
- Y si no tienes ninguno en la cabeza, empieza por ¿qué coche encaja conmigo?: ocho preguntas sobre tu vida y una recomendación explicada, sin puntuaciones.
- Si ya tienes coche y quieres saber qué te está costando, coste mensual real lo desglosa partida por partida.
- Y si la cifra te ha salido baja, la pregunta previa es ¿cuánto coche necesitas realmente?: casi todo el mundo compra para el caso extremo y paga por él todo el año.
Cifras verificadas con fuentes citadas al final. Cómo trabajamos.