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Caballos fiscales: la cifra que decide tu impuesto de circulación

No son los CV del folleto y no dependen de la potencia. Salen de una fórmula de 1998 que mide el diámetro del cilindro, y por eso un turbo paga lo mismo que un atmosférico.

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Cifras verificadas con fuentes citadas al final. Cómo trabajamos.

Cuadro de instrumentos analógico de un coche con las agujas del tacómetro en primer plano

Hay un número en la ficha técnica de tu coche que no aparece en ningún anuncio, que nadie menciona al venderlo y que sin embargo decide cuánto pagas de impuesto de circulación todos los años de su vida.

Se llama potencia fiscal, se mide en caballos de vapor fiscales (CVF) y no tiene casi nada que ver con los CV del folleto. Un coche de 95 caballos puede tener 6,5 caballos fiscales.

Este artículo explica de dónde sale esa cifra, por qué está construida así y qué consecuencias raras produce.

Qué son los caballos fiscales y para qué sirven

Está en el Anexo V del Real Decreto 2822/1998, el Reglamento General de Vehículos. Es de 1998 y sigue vigente:

Para los motores de explosión o combustión interna de cuatro tiempos —es decir, prácticamente todos los coches:

CVF = 0,08 × (0,785 × D² × R)^0,6 × N

Donde:

SímboloQué es
DEl diámetro del cilindro, en centímetros
REl recorrido del pistón, en centímetros
NEl número de cilindros

Para los motores de dos tiempos, la misma fórmula con 0,11 en lugar de 0,08.

Y el reglamento cierra con una precisión que importa: la potencia fiscal que se consigna en la tarjeta de inspección técnica será la que resulte de aplicar la fórmula «expresada con dos cifras decimales aproximada por defecto». Por eso ves cifras como 6,45 o 11,87 y no números redondos.

Lo que la fórmula no mira

Aquí está todo lo interesante. Repasa las variables: diámetro, carrera, número de cilindros. Eso es geometría del motor, no rendimiento.

Fíjate en lo que no aparece por ninguna parte:

  • La potencia real. Ni los CV ni los kW entran en la fórmula.
  • El turbo. La presión de sobrealimentación no se considera.
  • La inyección, la distribución variable, la gestión electrónica. Nada de la ingeniería de los últimos treinta años.
  • Las emisiones. Ni el consumo.

Las consecuencias son bastante llamativas:

Un 1.0 turbo de 95 CV y un 1.0 atmosférico de 65 CV con la misma geometría de cilindro tienen la misma potencia fiscal, y por tanto pagan el mismo impuesto de circulación.

Treinta caballos de diferencia real, cero diferencia fiscal.

Es la razón por la que los fabricantes llevan dos décadas reduciendo cilindrada y añadiendo turbo: rinde igual o más y tributa menos.

Y al revés: un motor grande y poco potente puede pagar más que uno pequeño y muy potente. La fórmula premia el tamaño pequeño, no la eficiencia ni la contención de potencia.

Por qué importa: el IVTM

El impuesto de circulación no se calcula por cilindrada, ni por emisiones, ni por precio. Se calcula por tramos de caballos fiscales, con este cuadro estatal:

Potencia fiscal del turismoCuota estatal mínima
Menos de 8 CVF12,62 €
De 8 a 11,99 CVF34,08 €
De 12 a 15,99 CVF71,94 €
De 16 a 19,99 CVF89,61 €
20 CVF o más112,00 €

Los ayuntamientos pueden multiplicar esas cuotas por un coeficiente que no puede superar 2, así que lo que tú pagas puede ser hasta el doble. El detalle completo está en cuánto cuesta el impuesto de circulación.

Lo relevante es que los tramos son escalones, no una curva. Pasar de 11,99 a 12,00 CVF más que duplica la cuota mínima, de 34,08 € a 71,94 €. Dos coches casi idénticos pueden acabar en tramos distintos, y esa diferencia se paga cada año durante toda la vida del vehículo.

El caso de los eléctricos, que sorprende

El mismo Anexo V tiene una fórmula distinta para los motores eléctricos, y también para los rotativos:

CVF = Pe / 5,152

Donde Pe es la potencia efectiva en kilovatios.

Aquí sí entra la potencia, porque un motor eléctrico no tiene cilindros que medir. Y el resultado es contraintuitivo: un eléctrico de 100 kW da 19,41 CVF, que lo coloca en el penúltimo tramo del cuadro, justo por debajo del más caro.

Es decir: por la fórmula, un coche eléctrico de potencia media tributa como un coche de combustión grande. Lo que compensa eso no es el cálculo, sino las bonificaciones que muchos ayuntamientos aplican —de hasta el 75 % según el tipo de carburante—, que son una decisión municipal y no un derecho general. Hay que comprobarlo en la ordenanza fiscal de tu ciudad.

Lo que sí es general para un eléctrico está en el mantenimiento de un coche eléctrico.

Dónde encuentras tu potencia fiscal

En la tarjeta de inspección técnica del vehículo, la ficha técnica. Aparece consignada con sus dos decimales.

No la busques en el folleto comercial ni en la mayoría de comparadores: es un dato administrativo y casi nadie lo publica.

Este es el motivo por el que en nuestras fichas de modelo no asignamos tramo de IVTM.

Para calcular la potencia fiscal hacen falta el diámetro del cilindro y el recorrido del pistón. Los fabricantes publican la cilindrada total —999 cm³, 1.598 cm³— pero rara vez publican el diámetro y la carrera por separado, y sin esos dos números la fórmula no se puede aplicar.

Podríamos estimarlo. No lo hacemos: una estimación que cae en el tramo equivocado no se parece a la respuesta correcta, se parece al doble o a la mitad. Cuando tengamos la ficha técnica de una versión concreta, la cifra entrará en el sistema y aparecerá sola en su ficha.

Puedes verlo en la práctica en la ficha del Dacia Sandero y en la del SEAT Ibiza: las dos declaran ese hueco en lugar de rellenarlo.

Qué hacer con esto si estás comprando

Tres consecuencias prácticas, en orden de utilidad:

1. Pide la ficha técnica antes de firmar un usado. Ahí está la potencia fiscal, y con ella puedes saber exactamente en qué tramo cae y cuánto te va a costar el IVTM cada año en tu municipio. Es un dato que el vendedor tiene y que casi nadie pide. Lo que sí conviene mirar además está en qué mirar al comprar un coche de segunda mano.

2. No confundas «más potente» con «paga más». Dentro de la misma familia de motores, la versión más potente suele tributar exactamente igual que la de acceso, porque comparten geometría de cilindro y solo cambia la presión del turbo o la gestión electrónica.

3. Si dos versiones caen a distinto lado de un escalón, es dinero recurrente. No es como el impuesto de matriculación, que se paga una vez. El IVTM se paga todos los años, y la diferencia entre dos tramos se multiplica por los años que tengas el coche.

Preguntas frecuentes

¿Qué son los caballos fiscales?

Una medida administrativa de la potencia, en CVF, que se calcula con una fórmula del Anexo V del Reglamento General de Vehículos y que determina el tramo del impuesto de circulación.

¿Los caballos fiscales son los mismos que los CV?

No, y no se parecen. Los CV miden potencia real; los CVF salen de una fórmula basada en el diámetro del cilindro, el recorrido del pistón y el número de cilindros. Un coche de 95 CV puede tener menos de 7 CVF.

¿Un turbo paga más impuesto de circulación?

No por ser turbo. La fórmula no considera la sobrealimentación, así que un motor turbo y su equivalente atmosférico con la misma geometría tienen la misma potencia fiscal.

¿Cómo se calculan en un coche eléctrico?

Con otra fórmula: CVF = Pe / 5,152, siendo Pe la potencia efectiva en kilovatios. Un eléctrico de 100 kW da 19,41 CVF.

¿Dónde veo la potencia fiscal de mi coche?

En la tarjeta de inspección técnica del vehículo, expresada con dos decimales.

¿Por qué no publicáis el IVTM de cada modelo?

Porque calcular la potencia fiscal exige el diámetro y la carrera del motor, y los fabricantes publican la cilindrada total pero rara vez esos dos datos por separado. Estimarlo nos llevaría al tramo equivocado con demasiada facilidad.

Conclusión

La cifra que decide tu impuesto de circulación se calcula con una fórmula que mide el tamaño de los cilindros y no mira la potencia.

Es una regla de 1998 aplicada a coches de 2026, y produce resultados que nadie diseñaría hoy a propósito: un turbo moderno paga lo mismo que un atmosférico mucho más flojo, y un eléctrico de potencia media tributa como un coche grande de combustión.

No es algo que puedas cambiar. Pero sí puedes pedir la ficha técnica antes de comprar y saber exactamente en qué tramo cae el coche — porque a diferencia de la matriculación, ese recibo llega todos los años.

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