Todas las cuentas que has leído sobre lo barato que es mover un coche eléctrico tienen una condición escondida en una nota a pie de página: cargando en casa.
Nosotros la usamos también. Cuando decimos que un Peugeot e-208 gasta 284 € de electricidad al año, estamos suponiendo un enchufe propio a 0,15 € el kWh.
Quita ese enchufe y la cuenta cambia tanto que deja de ser la misma cuenta.
En corto.
Cargando en casa a 0,15 €/kWh: 284 € al año.
A 0,45 €/kWh, un precio habitual en carga pública: 852 €.
A 0,70 €/kWh, típico de carga rápida en autopista: 1.325 €.
Un SUV de gasolina que bebe 6,1 litros gasta 1.384 €. Es decir: a esos precios, la ventaja desaparece.
La tabla que hay que mirar antes de comprar
Estos son los euros anuales de un eléctrico de consumo medio —15,4 kWh a los cien— con los 12.295 km de un conductor medio español, según lo que pagues por el kWh:
| Precio del kWh | Al año | Por cada 100 km |
|---|---|---|
| 0,15 € (casa, tarifa valle) | 284 € | 2,3 € |
| 0,25 € | 473 € | 3,9 € |
| 0,35 € | 663 € | 5,4 € |
| 0,45 € | 852 € | 6,9 € |
| 0,55 € | 1.041 € | 8,5 € |
| 0,70 € (rápida en autopista) | 1.325 € | 10,8 € |
Y estas son las referencias con las que compararlo, de nuestro propio catálogo:
| Coche de gasolina | Al año |
|---|---|
| Un compacto de 5,3 l | 1.202 € |
| Un SUV compacto de 6,1 l | 1.384 € |
Léelo junto. Un eléctrico cargado siempre en rápida gasta prácticamente lo mismo que un SUV de gasolina. Toda la ventaja del coche eléctrico en la partida de energía no está en el motor: está en el enchufe de casa.
No damos un precio concreto de carga pública porque no lo hay: cambia por operador, por potencia, por franja horaria y según si tienes cuota mensual. Por eso la tabla es de sensibilidad. Mira lo que cobra el punto que vas a usar tú y busca su fila.
Lo que sigue siendo cierto sin garaje
Sería tramposo decir que un eléctrico sin garaje no tiene sentido. Hay ventajas que no dependen del enchufe:
- El impuesto de circulación, con bonificaciones de hasta el 75 % en casi todos los ayuntamientos.
- El mantenimiento, que es genuinamente más barato: no hay aceite, ni filtros, ni bujías, ni embrague, ni correa de distribución, y los frenos duran mucho más porque el coche frena con el motor. Está desarrollado en el mantenimiento de un coche eléctrico.
- El acceso a las zonas de bajas emisiones con etiqueta CERO, sin restricciones: ZBE en España.
- El ruido y la conducción, que no son dinero pero se notan todos los días.
Lo que desaparece es la partida de energía, que es la que más se anuncia.
Las cinco alternativas al garaje propio
Ordenadas de mejor a peor precio, que casi siempre coincide con de peor a mejor comodidad.
1. Cargar en el trabajo. Es la mejor alternativa que existe y la que más gente tiene sin saberlo. Muchas empresas con parking han instalado puntos, a veces gratuitos y casi siempre a precio de coste. Si tu empresa lo tiene, la cuenta del eléctrico vuelve a ser la buena.
2. Un punto de recarga vinculado en un parking de alquiler. Si alquilas plaza en un parking, pregunta si permiten instalar un punto propio con contador. Es la vía que más gente pasa por alto, y suele ser bastante más barata que la recarga pública.
3. Cargadores de supermercados y centros comerciales. De potencia media, algunos gratuitos mientras compras. Funcionan si tu rutina encaja: no puedes construir tu semana alrededor de ir al súper cada tres días, pero como complemento resta euros.
4. Puntos públicos en la calle de potencia media. El escenario realista para quien vive en un piso sin plaza. Requiere planificación: saber cuáles están cerca, si suelen estar libres y si funcionan.
5. Carga rápida. Es la más cómoda y la más cara con diferencia. Además, usada a diario, acelera la degradación de la batería: hasta un 3,0 % anual frente al 1,5 % de quien carga despacio, según los datos que vemos en cuánto dura la batería.
Que la opción más cómoda sea a la vez la más cara y la que más desgasta la batería es lo que hace difícil vivir sin garaje con un eléctrico.
Las tres preguntas que lo deciden
1. ¿Puedo cargar en el trabajo? Si la respuesta es sí, deja de leer y compra el eléctrico si te encaja por lo demás. Es prácticamente equivalente a tener garaje.
2. ¿Cuántos kilómetros hago al año? Aquí hay una paradoja que conviene entender. Un eléctrico compensa más cuantos más kilómetros haces… pero solo si cargas barato. Si cargas caro, pasa lo contrario: cuantos más kilómetros, peor, porque estás multiplicando el precio del kWh más caro. Si haces 6.000 km al año, el precio de la carga casi da igual. Si haces 25.000 sin enchufe propio, es el factor decisivo.
3. ¿Qué hay a menos de diez minutos de mi casa? No lo mires en un mapa: ve a verlo. Comprueba cuántos puntos hay, de qué potencia, de qué operador, si están ocupados a la hora a la que tú cargarías y si funcionan. Un cargador que existe en la aplicación y está siempre roto no cuenta.
Y si la respuesta es que no
No pasa nada: hay alternativas que siguen siendo eficientes.
- Un híbrido completo, que no se enchufa nunca y brilla en ciudad, que es donde un coche de gasolina normal se arruina. Un Honda Civic gasta 1.066 € al año.
- Un híbrido enchufable solo si puedes cargarlo. Si no, estás cargando el peso de una batería sin usarla: ¿merece la pena un híbrido enchufable?.
- Un coche pequeño y eficiente, que sigue siendo la fórmula más barata de todas: los coches más baratos de mantener.
Haz tu cuenta con tus kilómetros y tu precio de carga en la calculadora de coste mensual.
Preguntas frecuentes
¿Merece la pena un coche eléctrico sin garaje?
Depende casi por completo de a qué precio puedas cargar. A 0,15 € el kWh gasta 284 € al año; a 0,70 €, 1.325 €, que es lo que gasta un SUV de gasolina. Si puedes cargar en el trabajo, la respuesta suele ser sí.
¿Cuánto cuesta cargar un coche eléctrico en la calle?
No hay un precio único: varía por operador, potencia y horario. Lo práctico es mirar el precio del punto que vas a usar y buscarlo en la tabla de coste anual de este artículo.
¿Sigue siendo más barato de mantener sin garaje?
Sí. El ahorro en mantenimiento y en impuesto de circulación no depende de dónde cargues. Lo que desaparece es la ventaja en la partida de energía.
¿Estropea la batería cargar siempre en rápida?
La degrada más: hasta un 3,0 % anual frente al 1,5 % de quien carga a baja potencia. Sin garaje, eso es un coste añadido que no se ve en la factura.
Fuentes
- Cálculo propio de Cocheconomía con sus datos centrales: 12.295 km anuales de kilometraje medio (DGT), 0,15 €/kWh de recarga doméstica y precio de la gasolina del Ministerio. Consumos homologados del catálogo. Método completo en metodología.
- Efecto de la carga rápida en la degradación: análisis de flota de Geotab, desarrollado en cuánto dura la batería de un coche eléctrico.
- Las tarifas de recarga pública en España no se publican en un formato comparable entre operadores y cambian con frecuencia: por eso este artículo da una tabla de sensibilidad y no un precio.
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