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Cuánto cuesta mantener un coche eléctrico al año

En energía y taller gana con holgura; en seguro, neumáticos y depreciación pierde. La suma de las siete partidas, con el punto de recarga y la incógnita de la batería incluidos.

Por

Cifras verificadas con fuentes citadas al final. Cómo trabajamos.

Persona conectando el cable de recarga a un poste de carga para coches eléctricos
Cargando en casa, 295 € al año de energía. Cargando siempre en la calle, 1.082 €.

En corto.

Cargando en casa, un eléctrico gasta unos 295 € al año de energía frente a los 1.361 € de un gasolina equivalente. En taller también gana. Pero paga más de seguro, se come antes los neumáticos y pierde valor más rápido, y hay una inversión inicial que el térmico no tiene: el punto de recarga. La cuenta se decide en tu garaje, no en la gasolinera.

La pregunta que casi todo el mundo hace sobre el coche eléctrico es cuánto cuesta cargarlo. Y es una buena pregunta, pero es una de siete, y no es la que más veces decide si el cambio sale a cuenta.

Este artículo suma las siete. Con una advertencia previa: en dos de ellas no vamos a dar cifra, porque no existe fuente pública fiable, y preferimos decírtelo a rellenar el hueco con un número que suene bien. Ya verás que esas dos son precisamente las que más pesan a largo plazo.

1. La energía: donde gana, y por mucho

Empecemos por la que sí está clara. Con los 12.295 km al año de media española que publica la DGT y un consumo de referencia de 16 kWh/100 km, esto es lo que cuesta mover el coche un año entero:

Cómo cargasAl año
En casa, tarifa barata en horas valle (0,15 €/kWh)295 €
En casa, tarifa normal (0,25 €/kWh)492 €
Siempre en carga rápida en ruta (0,55 €/kWh)1.082 €
Un gasolina de 6 l/100 km, a 1,845 €/l1.361 €

Hay dos lecturas y las dos importan.

La primera: cargando en casa, el ahorro es enorme. Unos 1.066 € al año frente al gasolina, que en cinco años son más de 5.000 €. Eso no es un matiz, es la mitad del argumento del coche eléctrico.

La segunda, la que conviene no saltarse: cargando siempre en la calle en carga rápida, el ahorro casi desaparece. 1.082 € contra 1.361 € son 279 € al año, y a eso todavía hay que descontarle el resto de partidas donde el eléctrico pierde. Un eléctrico sin sitio donde cargar en casa es un coche que ha perdido su principal ventaja económica.

De ahí la frase que resume todo este artículo: la decisión se toma en tu garaje. La tabla completa por consumo y por precio del kWh, en cuánto cuesta cargar un coche eléctrico.

2. El punto de recarga: la inversión que el térmico no tiene

Y aquí llega la primera factura que un coche de gasolina no te pide nunca. Para cargar en casa a precio de casa hace falta instalación: el punto de recarga, la protección eléctrica, la obra y, si es en una comunidad de propietarios, la notificación y a veces la adecuación del cuadro.

Es un desembolso de una vez, no un gasto anual, y por eso conviene repartirlo mentalmente entre los años que vas a tener el coche. Lo relevante para la cuenta de este artículo es que el ahorro de 1.066 € al año de la partida anterior no empieza a contar hasta que esta inversión está amortizada, y que existen ayudas que la reducen.

Lo tenemos desglosado, con las ayudas vigentes, en punto de recarga en casa: cuánto cuesta y qué te devuelven. Y si estás calculando la compra completa, la deducción del IRPF por comprar el coche llega hasta 3.000 €: deducción del IRPF por coche eléctrico.

3. El taller: menos operaciones, pero no cero

El mantenimiento de un eléctrico es genuinamente más barato, y por un motivo estructural: hay muchas menos piezas que se desgastan. Desaparecen el aceite y su filtro, el filtro de combustible, las bujías, la correa de distribución, el embrague, el escape entero con su filtro de partículas y su válvula EGR.

Lo que no desaparece: neumáticos, frenos, amortiguadores, filtro de habitáculo, líquido de frenos, líquido refrigerante del sistema de baterías, escobillas, aire acondicionado y la batería de 12 voltios, que sí, también la llevan y también se muere.

Y una ventaja poco conocida: los frenos duran mucho más. La frenada regenerativa —el motor eléctrico frenando y recuperando energía— hace la mayor parte del trabajo, así que pastillas y discos se usan poco. Tiene un efecto secundario curioso: al usarse tan poco, a veces se oxidan, y algunos fabricantes recomiendan frenar a fondo de vez en cuando para limpiarlos.

Qué se paga exactamente y qué no, en mantenimiento de un coche eléctrico.

La ITV, por cierto, es igual: mismos plazos y mismo precio, unos 45 €. No hay ni descuento ni recargo por ser eléctrico.

4. Los neumáticos: aquí pierde

Esta es la partida que sorprende a la gente que acaba de comprarse uno.

Un eléctrico se come los neumáticos antes que su equivalente de gasolina, y hay dos razones mecánicas:

  • Pesa más. La batería añade varios cientos de kilos, y ese peso lo soportan cuatro neumáticos.
  • Entrega todo el par desde cero. Un motor eléctrico no tiene curva de par: da su máximo desde la primera vuelta, y eso se traduce en más esfuerzo sobre el neumático en cada arranque.

A eso se suma que muchos eléctricos montan neumáticos específicos —de baja resistencia a la rodadura, a veces con espuma insonorizante— que cuestan más que uno convencional de la misma medida, y que llevan llantas grandes, que es lo que de verdad dispara el precio de una cubierta.

Nuestra media nacional de un juego de cuatro de gama media es de 440 €, y en un eléctrico hay que contar con estar por encima y con cambiarlos con más frecuencia. El desglose por medida, en cuánto cuesta cambiar los neumáticos.

5. El seguro: pierde, pero no sabemos cuánto

Asegurar un eléctrico sale más caro que asegurar su equivalente de gasolina. El motivo no es misterioso: el valor del vehículo es mayor y la reparación de un siniestro que afecte a la batería o a la electrónica de potencia es más cara y requiere talleres autorizados.

Nuestra media nacional está en 419 €/año, y en un eléctrico hay que contar con estar por encima.

Pero no vamos a darte un porcentaje de recargo, y conviene explicar por qué: no existe una estadística pública española que compare primas de eléctrico y térmico con el mismo perfil de conductor. Cada aseguradora lo calcula con su propio modelo y las diferencias entre compañías para el mismo coche son enormes. Cualquier web que te dé un «el seguro de un eléctrico es un X % más caro» se lo está inventando.

Lo que sí es verificable y accionable: pide presupuesto a varias compañías con el modelo exacto antes de comprar el coche, porque en eléctricos la dispersión entre aseguradoras es mayor que en térmicos. Cómo se compone una prima, en cuánto cuesta el seguro del coche.

6. El impuesto de circulación: gana, y bastante

Aquí hay una ventaja concreta y verificable. El IVTM se calcula por potencia fiscal, y un eléctrico suele caer en un tramo alto, lo que parece mala noticia. Pero encima se aplica la bonificación municipal por cero emisiones, que en Madrid es del 75 %.

El resultado neto es que un eléctrico paga menos, aunque tribute como un coche potente. Es una de esas cosas que parecen contradictorias hasta que ves el recibo, y lo contamos con los números en tu coche eléctrico tributa como un deportivo (y aun así pagas menos).

Y hay una ventaja que no es un impuesto pero funciona como tal en las grandes ciudades: la etiqueta CERO da acceso sin restricciones a las zonas de bajas emisiones y descuentos en el estacionamiento regulado. Lo que eso vale en una gran ciudad, en cuánto cuesta tener coche en Madrid y en Barcelona.

7. La depreciación y la batería: las dos incógnitas

Llegamos a las dos partidas más importantes a largo plazo y a las dos en las que hay que ser honestos sobre lo que no se sabe.

La depreciación. Es la partida más grande de tener cualquier coche, y en eléctricos ha sido peor que en térmicos. El motivo es una mezcla de bajadas de precio del coche nuevo, ayudas que revalorizan el nuevo frente al usado, y la desconfianza del comprador de segunda mano ante el estado de una batería que no sabe medir. Es un asunto con datos preocupantes: lo contamos en ¿y si nadie quiere tu eléctrico dentro de cinco años?. El mecanismo general de la pérdida de valor, en depreciación de un coche.

La batería fuera de garantía. La pregunta de siempre: ¿y cuando haya que cambiarla? Aquí nuestra respuesta es que no hay cifra publicable. No existe una serie española de precios de sustitución de batería de tracción fuera de garantía, porque simplemente no hay volumen suficiente de casos todavía. Lo que sí se puede decir con fundamento:

  • Las baterías llevan garantía específica del fabricante, habitualmente de ocho años o un número determinado de kilómetros, con un umbral de capacidad mínima garantizada. Ese documento es lo primero que hay que leer, y es lo primero que hay que pedir al comprar un eléctrico usado.
  • La degradación real de las baterías modernas ha sido mejor de lo que se temía hace diez años, y en la mayoría de los casos no obliga a sustituir, sino que reduce autonomía progresivamente.
  • Existe la reparación por módulos en lugar de la sustitución completa, que cambia mucho la factura, pero depende del modelo y del taller.

Si compras un eléctrico de segunda mano, el estado de la batería es el dato, no uno más: comprar un coche eléctrico de segunda mano.

Cuánto cuesta mantener un coche eléctrico: la suma, y para quién sale

Poniéndolo todo junto, sin fingir precisión donde no la hay:

PartidaEléctrico frente a gasolina
Energía, cargando en casaGana mucho (unos 1.066 €/año menos)
Energía, cargando solo en la calleGana poco (unos 279 €/año menos)
Punto de recargaPierde (inversión inicial que el térmico no tiene)
Taller y mantenimientoGana
FrenosGana
NeumáticosPierde
SeguroPierde (sin cifra pública)
Impuesto de circulaciónGana (bonificación del 75 % en Madrid)
ITVEmpata
DepreciaciónPierde

Nuestro criterio, en tres frases:

Si tienes plaza propia donde instalar el punto de recarga y haces kilómetros con regularidad, el eléctrico sale a cuenta con claridad, y cuanto más kilómetro hagas, más. Si vives en una gran ciudad con ZBE y puedes cargar en casa, es directamente la mejor opción disponible hoy.

Si no tienes dónde cargar en casa, la cuenta se cae: pierdes la partida donde ganabas y conservas todas las que pierdes.

Y si haces muy pocos kilómetros al año, tampoco: el ahorro en energía es proporcional a los kilómetros, pero la depreciación y el seguro se pagan igual. Ahí un gasolina pequeño y barato de tener es más difícil de batir.

Para ajustar la cuenta a tu caso en lugar de quedarte con nuestras medias, tienes la calculadora de si compensa un coche eléctrico y, con tu propio uso, cuándo compensa un coche eléctrico.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto cuesta mantener un coche eléctrico al año?

La partida de energía va de 295 € al año cargando en casa con tarifa barata a 1.082 € cargando siempre en carga rápida, con la media española de 12.295 km. A eso hay que sumar seguro —por encima de la media de 419 €—, neumáticos, un mantenimiento de taller menor que el de un térmico, la ITV y el impuesto, que en eléctricos baja por la bonificación del 75 % a los cero emisiones.

¿Es verdad que el mantenimiento de un eléctrico es mucho más barato?

Sí, en la parte de taller: desaparecen aceite y filtro, bujías, filtro de combustible, distribución, embrague y todo el escape. Y los frenos duran mucho más por la frenada regenerativa. Lo que no desaparece son neumáticos, amortiguadores, filtro de habitáculo, líquido de frenos, aire acondicionado y la batería de 12 voltios, que también la llevan.

¿Por qué el seguro de un coche eléctrico es más caro?

Por el valor del vehículo y porque un siniestro que afecte a la batería o a la electrónica de potencia es más caro de reparar y requiere taller autorizado. No damos un porcentaje porque no existe estadística pública española que compare primas con el mismo perfil de conductor. La dispersión entre compañías es grande, así que conviene pedir varios presupuestos antes de comprar.

¿Se gastan antes los neumáticos de un coche eléctrico?

Sí, por dos motivos mecánicos: pesa más por la batería y entrega todo el par desde cero, lo que castiga el neumático en cada arranque. Además muchos montan neumáticos específicos de baja resistencia a la rodadura, más caros que un convencional de la misma medida, y llantas grandes, que es lo que más encarece una cubierta.

¿Cuánto cuesta cambiar la batería de un coche eléctrico?

No publicamos cifra, porque no existe una serie española de precios de sustitución fuera de garantía: no hay todavía volumen suficiente de casos. Lo importante en la práctica es otra cosa: la batería lleva garantía propia del fabricante, habitualmente ocho años o un kilometraje, con un umbral de capacidad mínima. Ese documento es lo primero que hay que leer.

¿Merece la pena un eléctrico si no puedo cargar en casa?

Económicamente, casi nunca. Cargando siempre en carga rápida la energía cuesta unos 1.082 € al año frente a los 1.361 € de un gasolina: 279 € de diferencia que se los come el resto de partidas. El eléctrico sin cargador propio pierde justo la ventaja por la que se compra. Puede tener sentido por acceso a ZBE o por uso urbano, pero no por ahorro.

¿Un eléctrico pasa la ITV igual que un coche de gasolina?

Sí, con los mismos plazos y el mismo precio, unos 45 €. No hay prueba de emisiones porque no hay escape, pero se revisan frenos, suspensión, dirección, luces, neumáticos y el estado del sistema eléctrico de alta tensión. No existe ni descuento ni recargo por ser eléctrico.

¿Pierden mucho valor los coches eléctricos?

Han perdido más que los térmicos equivalentes, y no por un solo motivo: las bajadas de precio del coche nuevo, las ayudas que hacen más atractivo el nuevo frente al usado, y la desconfianza del comprador de segunda mano ante una batería cuyo estado no sabe medir. Es la partida que más pesa a cinco años y la que conviene tener más presente antes de comprar.

Fuentes consultadas

Consultas realizadas el 27 de septiembre de 2026.

  • Coste de energía y comparación con gasolina: metodología y cifras ya publicadas en cuánto cuesta cargar un coche eléctrico, construidas sobre los 12.295 km anuales medios de la DGT y el precio de la gasolina 95 de 1,845 €/l del Geoportal de Hidrocarburos del Ministerio para la Transición Ecológica
  • Precios del kWh (0,15 / 0,25 / 0,55 €/kWh): escenarios declarados, no un precio único. No existe un precio del kWh de referencia porque depende de la tarifa contratada y de la hora de carga
  • Consumo de 16 kWh/100 km: supuesto de referencia ya usado en la web, no un dato de un modelo concreto
  • Impuesto de circulación y bonificación del 75 % a los vehículos de cero emisiones: ordenanza fiscal del Ayuntamiento de Madrid, servida desde los datos centrales de la web
  • Seguro medio, neumáticos e ITV: datos centrales de la web, con sus fuentes propias (UNESPA, Motor16, RACE)
  • Lo que no publicamos, por falta de fuente fiable: el recargo porcentual del seguro de un eléctrico frente a su equivalente térmico, y el precio de sustitución de una batería de tracción fuera de garantía

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