La conversación sobre coches eléctricos suele empezar por donde no debería.
Se habla de autonomía. De ayudas públicas. De cuánto tardan en cargar. De si la batería dura. Y todo eso importa, pero ninguna de esas cosas es la que decide.
La pregunta que lo decide es dónde aparcas por la noche.
Si tienes garaje propio, plaza con punto de recarga o una toma en casa, casi todo lo que viene a continuación juega a tu favor. Si aparcas en la calle buscando sitio cada noche, puedes dejar de leer aquí: el eléctrico todavía no es para ti, por muy bien que salgan las cuentas.
Ahora que eso está dicho, vamos con las cuentas.
Cuándo compensa un coche eléctrico: la respuesta en dos líneas
Esta es la tabla que casi nadie enseña, y es donde está toda la historia:
| Coste cada 100 km | |
|---|---|
| Gasolina, 5,3 l/100 km, a 1,845 €/l | 9,78 € |
| Eléctrico, 11,7 kWh/100 km, a 0,15 €/kWh (casa, noche) | 1,75 € |
| Eléctrico, a 0,25 €/kWh (casa, tarifa normal) | 2,92 € |
| Eléctrico, a 0,45 €/kWh (punto público rápido) | 5,26 € |
Cargando en casa por la noche, mover un eléctrico cuesta más de cinco veces menos que mover un gasolina equivalente. Incluso pagando la tarifa cara de un punto público rápido, sigue costando poco más de la mitad.
No es un margen discutible. Es un orden de magnitud.
Por qué no te damos «el precio del kWh»
Habrás notado que damos tres precios en vez de uno. Es deliberado y merece explicarse.
No existe un precio medio español del kWh que podamos citar como citamos el de la gasolina. El de la gasolina sale del Geoportal de Hidrocarburos, es público y se actualiza a diario. El de la electricidad depende de tu tarifa, de tu comercializadora y de la hora a la que enchufes: alguien con discriminación horaria cargando de madrugada paga una fracción de lo que paga quien carga a las ocho de la tarde.
Podríamos inventarnos una media. Quedaría más limpio y sería un número nuestro disfrazado de dato. Preferimos darte los tres escenarios y que pongas el tuyo, que está en tu última factura.
Lo mismo hace la herramienta de coste a cinco años: te pide el precio del kWh en vez de suponerlo.
La cuenta completa, con dos coches reales
Las tablas de coste por kilómetro son bonitas pero incompletas: un eléctrico suele costar más de comprar, y eso hay que meterlo.
Cogemos los dos coches más baratos del mercado español, ambos de la misma marca: el Dacia Spring eléctrico, a 16.245 €, y el Dacia Sandero de gasolina, a 14.490 €. El eléctrico cuesta 1.755 € más.
Coste total a cinco años, contando combustible o energía, seguro, mantenimiento, ITV y pérdida de valor:
| km al año | Spring (0,15 €/kWh) | Spring (0,45 €/kWh) | Sandero |
|---|---|---|---|
| 5.000 km | 14.786 € | 15.664 € | 16.132 € |
| 12.295 km | 15.426 € | 17.584 € | 19.699 € |
| 20.000 km | 16.436 € | 19.946 € | 23.799 € |
| 30.000 km | 17.980 € | 23.245 € | 29.355 € |
El eléctrico gana en las doce casillas. Incluso con poco kilometraje y cargando en punto público caro, gana por poco.
Y buscamos el punto donde perdiera: la electricidad tendría que subir a 0,74 €/kWh para que el Sandero adelantara al Spring con kilometraje medio. Eso está por encima de casi cualquier tarifa que se pague hoy en España, incluida la carga rápida.
Y no es cosa solo de coches baratos. Un Tesla Model 3 cuesta 7.567 € más que un Golf de gasolina y, cargando en casa, sale más barato de tener a partir de unos 10.000 km al año. En la calle necesita más de 20.000. Los dos umbrales, en Golf o Tesla Model 3.
Entonces, ¿por qué no lo tiene todo el mundo?
Porque el dinero no es lo único, y aquí es donde el artículo se pone honesto.
Porque hay que poder cargar. Ya lo hemos dicho y lo repetimos porque es la variable que anula todas las demás. Sin recarga propia, el ahorro se queda en menos de la mitad y la comodidad desaparece del todo. Si estás en esa situación, un punto de recarga en casa es la conversación previa a cualquier otra.
Porque la autonomía condiciona la vida, no solo el viaje. 238 km homologados son menos en autovía y menos en invierno. Un eléctrico urbano barato hace perfectamente el día a día y convierte el viaje largo en un plan con paradas. Para mucha gente eso es irrelevante; para otra, inaceptable.
Porque la reventa es una incógnita. Aplicamos a todos los coches la misma tasa de depreciación porque no existe una fuente de precios de ocasión por modelo que podamos citar. Con un eléctrico hay además una pregunta que nadie sabe contestar todavía con datos: cuánto va a importar el estado de la batería dentro de cinco años. Si eso resulta pesar mucho, jugaría en contra.
Porque la instalación cuesta dinero. Un punto de recarga doméstico son varios cientos de euros y a veces bastante más, según la distancia del cuadro a la plaza. No está en ninguna de las tablas de arriba, y si vas a comprar un eléctrico deberías pedir presupuesto antes que precio de coche.
Cómo decidirlo en tres preguntas
1. ¿Dónde vas a cargarlo? Garaje propio o plaza con toma: sigue. Calle: no sigas, o resuelve esto primero.
2. ¿Cuántos viajes largos haces al año de verdad? No cuántos te imaginas. Cuántos hiciste el año pasado. Si son dos o tres, alquilar un coche esos fines de semana sale más barato que llevar autonomía de más los otros 360 días.
3. ¿Cuánto pagas el kWh? Míralo en la factura. Es el número que decide si el ahorro es enorme o solo grande.
Si las tres respuestas te dejan en el lado del sí, lo siguiente es el precio de compra: lo que cuestan hoy los eléctricos y lo que cuesta tenerlos está en precio de los coches eléctricos, y los que bajan de 25.000 € con la ayuda del Plan Auto+, en tres eléctricos por menos de 25.000 €.
Y si la respuesta es que no
No pasa nada, y hay una alternativa concreta.
Si no puedes cargar pero quieres gastar menos, el sitio donde mirar es el híbrido no enchufable: se recarga solo frenando, no te pide cambiar ningún hábito y baja el consumo de forma apreciable. Es la respuesta para quien no puede enchufar, y por eso se ha comido el mercado español.
Lo que no tiene sentido es comprar un híbrido enchufable si no vas a enchufarlo. Ahí pagas el peso y el precio de la batería sin recibir el ahorro que la justifica: el peor de los dos mundos.
Y si lo que quieres es simplemente gastar poco sin complicarte, el Sandero de gasolina sigue siendo un coche perfectamente sensato. Lo pusimos frente al Spring en Spring o Sandero.
Para el umbral exacto de los dos coches que tengas en la cabeza, ¿a partir de cuántos kilómetros compensa un eléctrico? lo calcula con tu precio del kWh. Y para verlo con tu caso completo, ¿qué coche encaja conmigo? pregunta justamente por dónde aparcas.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto se ahorra realmente con un coche eléctrico?
Cargando en casa a 0,15 €/kWh, unos 8 € cada cien kilómetros frente a un gasolina equivalente. Con kilometraje medio español son casi 1.000 € al año solo de energía.
¿Compensa si hago pocos kilómetros?
Menos, pero sigue compensando: en nuestras cuentas gana incluso a 5.000 km al año. Con ese uso, sin embargo, la decisión se juega más en la comodidad que en el dinero.
¿Y si solo puedo cargar en la calle?
El ahorro se reduce aproximadamente a la mitad y la comodidad desaparece. Sigue siendo más barato que la gasolina, pero deja de compensar los sacrificios de autonomía.
¿Los eléctricos pagan impuesto de matriculación?
No. Emiten cero gramos en el tubo de escape y el tramo exento llega a 120 g/km. Además llevan etiqueta CERO, la máxima.
¿Cuánto cuesta instalar un punto de recarga?
Depende enteramente de tu garaje: la distancia del cuadro eléctrico a la plaza es lo que más encarece. Lo desarrollamos en punto de recarga en casa.
¿Qué pasa con la batería a los diez años?
No lo sabemos con datos españoles publicados, y no vamos a fingir que sí. Las baterías modernas se degradan poco, pero «poco» no es una cifra que podamos citar. Es la incertidumbre real de esta compra.



