La idea es siempre la misma y es razonable: el mercado alemán de segunda mano es enorme, con muchas unidades bien mantenidas y con historial, y a veces aparece exactamente el coche que buscas a un precio que en España no encuentras.
El problema es que el precio del anuncio no es lo que te va a costar el coche. Entre ese número y el día que puedas circular con matrícula española hay cuatro pagos y tres trámites, y uno de ellos puede añadir un 21 % de golpe si el coche cumple una condición muy concreta que casi nadie comprueba antes de comprar.
Este artículo pone en orden esa cuenta.
Qué cuesta importar un coche de Alemania
Empezamos por aquí porque es lo que más dinero decide y lo que más gente descubre tarde.
La Ley del IVA tiene una categoría llamada «medio de transporte nuevo» que no significa lo que parece. Un vehículo terrestre a motor es «nuevo» a efectos de IVA cuando se da cualquiera de estas dos circunstancias:
| Condición | Umbral |
|---|---|
| Se entrega poco después de su primera puesta en servicio | Antes de los 6 meses |
| Ha rodado poco | No más de 6.000 km |
Y ahora lo importante. La ley sujeta a IVA español las adquisiciones intracomunitarias de medios de transporte nuevos realizadas por «cualquier otra persona que no tenga la condición de empresario o profesional, cualquiera que sea la condición del transmitente».
Traducido: si el coche entra en esa definición, pagas el 21 % de IVA en España aunque seas un particular y aunque se lo compres a otro particular. El IVA no viaja con el coche: se paga aquí.
Fíjate en que las dos condiciones son alternativas, no acumulativas.
Un coche de dos años con 4.000 kilómetros sigue siendo «nuevo» a efectos de IVA, porque cumple la segunda. Y un coche de cuatro meses con 20.000 kilómetros también, porque cumple la primera. Solo escapas si el coche tiene más de seis meses y más de 6.000 km. Es exactamente el tipo de seminuevo con pocos kilómetros que más atrae al comprador español, y es el que más caro sale.
Sobre un coche de 30.000 €, ese 21 % son 6.300 €. No hay ninguna otra partida de esta cuenta que se acerque.
Si el coche es usado a efectos de IVA —más de seis meses y más de 6.000 km— y se lo compras a un particular alemán, no hay IVA español que pagar. Si se lo compras a un profesional alemán, la operación va con su propia mecánica de IVA intracomunitario y conviene que el vendedor te documente cómo la ha tratado.
El impuesto de matriculación
Este se paga siempre, porque grava la primera matriculación definitiva en España, no la compra. Da igual dónde estuviera matriculado antes.
Lo regula la Ley 38/1992 y el tipo depende de las emisiones oficiales de CO2 del coche:
| Emisiones oficiales de CO2 | Península y Baleares | Canarias |
|---|---|---|
| Hasta 120 g/km | 0 % | 0 % |
| Más de 120 y menos de 160 g/km | 4,75 % | 3,75 % |
| Desde 160 y menos de 200 g/km | 9,75 % | 8,75 % |
| 200 g/km o más | 14,75 % | 13,75 % |
Aquí está el segundo aviso importante para quien importa de Alemania. Los coches que más compensa traer suelen ser los que en España son caros o escasos: berlinas grandes, versiones potentes, motores de mayor cilindrada. Son precisamente los que caen en los tramos del 9,75 % y el 14,75 %.
Sobre qué se calcula ese porcentaje
Para un coche usado, el artículo 69.b) dice que la base imponible es su valor de mercado en la fecha de devengo, no lo que tú pagaste. Que hayas encontrado una ganga no reduce el impuesto.
Y añade una regla favorable al contribuyente que conviene conocer: cuando se trata de un vehículo previamente matriculado en el extranjero que se matricula en España siendo ya usado, del valor de mercado se resta el importe residual de los impuestos indirectos que se habrían pagado si el coche se hubiera matriculado nuevo en España. Es decir, no se te cobra dos veces por una fiscalidad que el coche ya arrastra incorporada en su valor.
La propia ley te dice además dónde mirar el valor de mercado: los sujetos pasivos «podrán utilizar los precios medios de venta aprobados al efecto» por el Ministerio. Son las tablas que se publican cada diciembre —la vigente es la Orden HAC/1501/2025— y que aplican estos porcentajes de depreciación sobre el precio original del modelo:
| Antigüedad | % del valor original |
|---|---|
| Hasta 1 año | 100 % |
| Más de 1 y hasta 2 | 84 % |
| Más de 2 y hasta 3 | 67 % |
| Más de 3 y hasta 4 | 56 % |
| Más de 4 y hasta 5 | 47 % |
| Más de 5 y hasta 6 | 39 % |
| Más de 6 y hasta 7 | 34 % |
Esto convierte la antigüedad del coche en una variable fiscal directa. El mismo modelo, importado con cuatro años en lugar de dos, tiene una base imponible muy inferior y por tanto un impuesto de matriculación mucho menor. El detalle completo del impuesto está en el impuesto de matriculación, y cómo se comporta esa curva de valor, en la depreciación de un coche.
Un ejemplo para ver el orden de magnitud: un coche cuyo valor de mercado según tablas sea de 20.000 € y homologue 175 g/km cae en el tramo del 9,75 %, lo que supone unos 1.950 € de impuesto. Cálculo de ejemplo con cifras redondas, no un caso real.
La ITV de importación
Un coche matriculado en Alemania no tiene ficha técnica española, y sin ficha técnica no hay matrícula. Ese documento se genera pasando el vehículo por una estación de ITV, que comprueba que el coche se corresponde con lo homologado y emite la tarjeta ITV española.
Es un trámite adicional al de la inspección periódica normal y tiene su propio precio, distinto y superior al de una ITV corriente, que varía según la comunidad y la estación. Conviene llamar antes y preguntar expresamente por la inspección para matriculación de vehículo procedente de otro Estado miembro, porque no es la tarifa que figura en el listado general.
Lo que se necesita llevar suele incluir la documentación alemana original, el certificado de conformidad europeo (CoC) del vehículo y la ficha de características. El CoC es el documento que más problemas da: si el vendedor no lo tiene, hay que pedírselo al fabricante, cuesta dinero y tarda semanas.
Si el coche no supera la inspección, se aplica la mecánica habitual de plazos y resultados que explicamos en qué pasa si no pasas la ITV, con el agravante de que aquí el coche todavía no puede circular con matrícula española.
Las tasas de la DGT
La última pieza, y la más pequeña. Según el catálogo oficial de tasas de la DGT:
| Trámite | Tasa | Importe |
|---|---|---|
| Expedición del permiso de circulación (matriculación) | 1.1 | 99,77 € |
| Anotaciones de cualquier clase en los expedientes | 4.1 | 8,67 € |
Es lo mismo que pagarías por matricular cualquier coche nuevo en España. Los importes se actualizan cada año con los Presupuestos.
Y una vez matriculado, empiezan a correr las obligaciones normales: el impuesto de circulación de tu ayuntamiento, el seguro y la ITV periódica.
Cómo traerlo: la matrícula roja
Para conducir el coche desde Alemania hasta España necesitas que esté matriculado y asegurado durante el viaje. La solución alemana es el Ausfuhrkennzeichen, la matrícula de exportación: una placa con una banda roja a la derecha que indica el mes y el año en que caduca, con un seguro temporal asociado.
Tiene validez limitada y un coste que se suma a la cuenta. La alternativa es traerlo en camión, que cuesta más pero evita el viaje, el combustible y el riesgo de que algo falle a mil quinientos kilómetros de casa.
Lo que se pierde por el camino
Antes de decidir, tres cosas que rara vez aparecen en el cálculo y que a veces cambian la conclusión:
La garantía es mucho más difícil de ejercer. Si le compras a un profesional alemán, tienes protección como consumidor europeo, pero hacerla valer implica reclamar en Alemania, en alemán y probablemente a distancia. Si le compras a un particular, no hay garantía legal de consumo en absoluto. La diferencia entre ambos casos, en clave española, está en la garantía de un coche de segunda mano — y la lección de fondo es la misma allí que aquí: comprar a un particular es más barato porque estás renunciando a algo.
El historial hay que saber leerlo. El equivalente alemán del libro de mantenimiento (Scheckheft) y de la ITV (Hauptuntersuchung, la HU del TÜV) son documentos fiables, pero están en alemán y con criterios distintos. Lo que hay que revisar en cualquier usado, aquí o allí, está en qué mirar al comprar un coche de segunda mano.
La reventa en España puede ser peor. Un coche importado con dos titulares extranjeros en el historial genera dudas en el comprador español medio, aunque no las merezca. Cuenta con vender algo más barato o más despacio.
La cuenta completa, en orden
Antes de pujar por nada, suma:
- Precio del coche en Alemania.
- IVA español del 21 % — solo si el coche tiene menos de 6 meses o menos de 6.000 km. Compruébalo antes que nada.
- Impuesto de matriculación — 0 %, 4,75 %, 9,75 % o 14,75 % del valor de mercado según tablas, según emisiones.
- ITV de importación — pregunta la tarifa concreta a la estación.
- Certificado de conformidad (CoC) si el vendedor no lo tiene.
- Tasa de matriculación — 99,77 €.
- Traslado — matrícula de exportación y seguro temporal, o camión.
- Gestoría, si no lo tramitas tú.
Si la suma de los puntos 2 a 8 se come el ahorro del punto 1, no hay operación. Y con un coche de emisiones altas y pocos kilómetros, se lo come casi siempre.
Preguntas frecuentes
¿Hay que pagar IVA al importar un coche de Alemania?
Solo si el coche es «medio de transporte nuevo» a efectos de IVA: menos de seis meses desde su primera puesta en servicio o menos de 6.000 km. Basta con cumplir una de las dos. En ese caso se paga el 21 % en España, incluso siendo particular y comprando a otro particular.
¿Se paga impuesto de matriculación por un coche importado?
Sí, siempre, porque grava la primera matriculación definitiva en España. El tipo depende de las emisiones de CO2 y va del 0 % al 14,75 %.
¿Sobre qué valor se calcula ese impuesto?
Sobre el valor de mercado en la fecha de devengo, no sobre lo que pagaste. La ley permite usar los precios medios de venta que publica Hacienda cada año.
¿Hay que pasar la ITV?
Sí. Un vehículo procedente de otro Estado miembro necesita una inspección específica para obtener la ficha técnica española, con una tarifa distinta y superior a la de una ITV periódica.
¿Qué es el certificado de conformidad?
El CoC es el documento del fabricante que acredita a qué homologación europea corresponde el vehículo. Es imprescindible para matricularlo aquí y conseguirlo después de la compra es lento y de pago.
¿Merece la pena importar un coche de Alemania?
Merece la pena cuando el descuento supera con holgura la suma de impuestos, ITV, traslado y gestión. Se estropea sobre todo en dos casos: coches con muchas emisiones, por el tramo alto del impuesto de matriculación, y seminuevos con pocos kilómetros, por el IVA.
Conclusión
Un coche de Alemania se paga tres veces: al vendedor, a Hacienda y a los trámites.
Los dos números que deciden la operación antes que ningún otro son los kilómetros —por si activan el 21 % de IVA— y las emisiones de CO2 —por el tramo del impuesto de matriculación—. Ninguno de los dos aparece en el titular del anuncio, y los dos se pueden comprobar en cinco minutos.
Hecha esa comprobación, importar sigue teniendo sentido en algunos casos concretos. Sin hacerla, es una apuesta con un margen de error de varios miles de euros.



