Vas por la autovía, oyes un golpe seco y aparece un punto en el cristal. No molesta, no crece —de momento— y la mayoría de la gente hace exactamente lo mismo: nada.
Es una de las pocas decisiones del coche en las que esperar siempre sale caro y actuar deprisa casi siempre sale gratis. Merece la pena saber por qué.
La regla: cuanto antes, más barato
Un impacto pequeño se repara: se inyecta una resina que rellena el hueco, se cura y el cristal recupera buena parte de su integridad. Es un proceso corto, barato y que se hace en un rato.
Un impacto que ha crecido hasta convertirse en una grieta ya no se repara: hay que sustituir la luna entera, que es otro orden de precio y otro orden de complicación.
Y entre una cosa y la otra puede pasar muy poco tiempo. Lo que hace crecer un impacto es lo que tiene cualquier coche: cambios de temperatura —el sol de la tarde, el desescarchador en invierno, el aire acondicionado a tope sobre el cristal caliente— y vibraciones, que es lo que hace un coche al rodar. Un bache en la grieta correcta convierte un punto en una línea de veinte centímetros.
Por eso la recomendación es la misma siempre: llévalo cuanto antes, aunque no te moleste.
Cuándo se puede reparar
No todos los impactos son reparables. Los criterios habituales del sector:
El tamaño. Por encima de cierto diámetro —del orden de una moneda— la reparación deja de ser viable.
La posición. Un impacto en el campo de visión directo del conductor normalmente no se repara, aunque sea pequeño, porque la resina deja una distorsión mínima que ahí no es aceptable. Ahí se sustituye.
La distancia al borde. Un impacto cerca del marco compromete la estructura del cristal y suele obligar a cambiarlo.
Si es punto o grieta. Un punto se repara; una grieta ya extendida, no.
Y cuántos hay. Varios impactos juntos debilitan la luna.
Lo decide el técnico mirándolo, y es una valoración honesta en la mayoría de talleres de lunas: reparar les da menos dinero que cambiar, así que si te dicen que hay que cambiar, normalmente es que hay que cambiar.
El seguro: aquí está la buena noticia
Esto es lo que mucha gente no sabe y le hace retrasar la reparación por miedo a que le suba el seguro.
La cobertura de lunas es una de las más extendidas, y está incluida incluso en muchas pólizas de terceros ampliado. Si la tienes, la reparación de un impacto suele salirte sin coste, y la sustitución, con franquicia reducida o sin ella según la póliza.
Y lo más importante: los partes de lunas no suelen afectar al bonus. La mayoría de compañías los tratan aparte de la siniestralidad con culpa, precisamente porque un impacto de piedra no dice nada de cómo conduces. Esto hay que confirmarlo en tu póliza, pero es la práctica general.
Dicho de otra forma: el miedo a dar el parte es casi siempre infundado, y es lo que convierte una reparación gratis en un cambio de luna que sí tiene coste. Cómo funciona el bonus, en cómo bajar el precio del seguro del coche, y qué es la franquicia, en la franquicia del seguro del coche.
Lo que sí conviene mirar: si tu póliza obliga a usar talleres concertados para que la cobertura funcione plenamente. Muchas lo hacen.
Por qué cambiar una luna ya no es lo que era
Hace quince años un parabrisas era un cristal. Hoy, en un coche moderno, puede llevar encima media docena de sistemas:
- La cámara frontal de los asistentes a la conducción: frenada de emergencia, mantenimiento de carril, reconocimiento de señales.
- El sensor de lluvia y de luz.
- Antena integrada.
- Calefacción del cristal.
- Capa acústica o atérmica.
- Pantalla de visión frontal, en los que la llevan.
Esto tiene dos consecuencias económicas directas.
La luna cuesta más. Un parabrisas con cámara, capa acústica y sensores no vale lo mismo que uno liso. Y la diferencia no es pequeña.
Y hay que recalibrar. Después de cambiar la luna, la cámara de los asistentes tiene que volver a ajustarse a su posición exacta. Es un procedimiento obligatorio, no un extra: una cámara descalibrada puede hacer que la frenada automática actúe cuando no debe, o que no actúe cuando debe.
La recalibración tiene su propio coste y hay que preguntarlo por separado al pedir presupuesto. Si alguien te ofrece cambiar la luna de un coche con asistentes sin mencionar la recalibración, busca otro sitio.
Este es, de paso, uno de los motivos por los que reparar en vez de cambiar es tan ventajoso en un coche moderno: la reparación no toca la cámara.
El parabrisas en la ITV
Una grieta no es solo estética.
El estado del parabrisas se revisa en la inspección, y los daños en el campo de visión del conductor son motivo de defecto. Una grieta que cruza la zona por donde miras puede costarte un desfavorable y una segunda visita.
Qué más se suspende y por qué, en por qué se suspende la ITV y qué pasa si no pasas la ITV.
Y más allá de la ITV: el parabrisas es un elemento estructural. Contribuye a la rigidez del habitáculo y es el apoyo contra el que despliega el airbag del acompañante. Una luna mal pegada o muy dañada no cumple ese papel.
Lo que conviene saber si te cambian la luna
Cuatro cosas prácticas:
El tiempo de curado. El adhesivo necesita un tiempo mínimo antes de que el coche pueda circular con seguridad. Pregunta cuál es y respétalo, aunque tengas prisa.
La calidad del cristal. Puede ser original de la marca o de fabricante equivalente homologado. Las dos opciones son legítimas; lo que no vale es un cristal sin homologar. Pregunta qué te ponen.
La recalibración, ya dicha, y que quede reflejada en la factura.
Y el presupuesto por escrito, con la luna, la mano de obra y la calibración separadas. Como en cualquier reparación: presupuesto y factura de taller.
Preguntas frecuentes
¿Se puede reparar cualquier impacto?
No. Depende del tamaño, de la posición —los que están en el campo de visión del conductor normalmente no— y de la distancia al borde. Una grieta ya extendida no se repara.
¿Me sube el seguro si doy parte de lunas?
En la mayoría de compañías los partes de lunas no afectan al bonus, porque se tratan aparte de la siniestralidad con culpa. Confírmalo en tu póliza.
¿Por qué es tan caro cambiar un parabrisas moderno?
Porque lleva cámara de los asistentes, sensores, antena y capas especiales, y porque después hay que recalibrar la cámara, que es un procedimiento aparte con su propio coste.
¿Qué es la recalibración y es obligatoria?
Es el ajuste de la cámara de los sistemas de asistencia después de cambiar la luna. Es imprescindible: una cámara descalibrada hace que los asistentes funcionen mal.
¿Puedo pasar la ITV con una grieta?
Depende de dónde esté. Los daños en el campo de visión del conductor son motivo de defecto.
¿Puedo conducir justo después del cambio?
No inmediatamente. El adhesivo necesita un tiempo de curado; pregunta cuál es en el taller.
Fuentes
- Elaboración propia sobre los criterios habituales de reparabilidad de un impacto en luna (tamaño, posición respecto al campo de visión del conductor y distancia al borde) y sobre el procedimiento de sustitución.
- La recalibración de las cámaras de los sistemas avanzados de asistencia a la conducción tras sustituir el parabrisas es un procedimiento exigido por los fabricantes de los sistemas.
- El estado del parabrisas se revisa en la inspección técnica: ver por qué se suspende la ITV.
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