En corto.
Transformar un motor de gasolina a GLP cuesta entre 1.500 y 3.000 €, según la propia revista de la DGT. Con el ahorro real de 3,14 € cada 100 km que tenemos calculado, eso se recupera en unos 4 años haciendo la media española de kilómetros, y en poco más de 2 si haces 30.000 al año. Y hay un requisito técnico que descarta a bastantes coches modernos: la inyección directa.
Hay una pregunta que llevábamos sin poder responder bien. En GLP o gasolina: cuánto se ahorra calculamos con precisión lo que ahorra el autogás por kilómetro, pero al llegar al coste de la conversión tuvimos que decir que no existía fuente pública y usar importes de ejemplo.
Ya la hay, y viene del mejor sitio posible: la propia revista de la DGT, en su artículo del 24 de junio de 2026, cifra la transformación entre 1.500 y 3.000 €. Así que esta página completa la cuenta.
Qué se instala exactamente
Una conversión a GLP no sustituye nada: añade un segundo sistema de combustible y el coche queda bifuel. Sigue teniendo su depósito de gasolina, su bomba y sus inyectores, y arranca siempre con gasolina hasta que el circuito alcanza temperatura. A partir de ahí pasa a gas, y si el gas se agota vuelve a gasolina solo.
Lo que se monta:
- El depósito de gas. Suele ir en el hueco de la rueda de repuesto —depósito toroidal— o en el maletero si hace falta más capacidad. Si va en el hueco de la rueda, te quedas sin rueda de repuesto: a cambio de no perder maletero.
- El reductor-vaporizador, que convierte el gas licuado en gas y regula la presión.
- Los inyectores de gas, uno por cilindro, en el colector de admisión.
- La centralita del equipo, que dialoga con la del motor y decide la mezcla.
- La boca de carga, normalmente junto a la de gasolina.
- El conmutador en el salpicadero, con el nivel de gas.
Que sea un sistema completo y no un accesorio explica dos cosas: por qué cuesta lo que cuesta y por qué el número de cilindros mueve el precio, ya que cada cilindro lleva su inyector.
Qué coches se pueden convertir y cuáles no
Aquí está el filtro que descarta más casos, y conviene saberlo antes de pedir presupuesto.
Los diésel, no. Un motor diésel funciona por compresión, no por chispa, y no admite una conversión a GLP en el sentido normal del término. Existen sistemas dual fuel para vehículos industriales, pero no es una opción para un turismo particular.
Los gasolina de inyección indirecta, perfectos. Es el escenario ideal, y la revista de la DGT lo dice expresamente: los más adecuados son los de inyección indirecta. El gas se inyecta en el colector, el mismo sitio donde trabajaba la gasolina, y el sistema es sencillo y probado.
Los gasolina de inyección directa, complicado. La DGT también lo señala: los modernos de inyección directa «pueden requerir sistemas más complejos». El motivo es mecánico y conviene entenderlo, porque es el argumento que va a usar el taller: en un motor de inyección directa, la gasolina se inyecta dentro del cilindro y lubrica y refrigera los asientos de las válvulas de admisión al pasar. Si el motor funciona solo con gas, esa refrigeración desaparece y las válvulas y sus asientos sufren.
La solución que montan los equipos serios es un sistema que mantiene una pequeña inyección de gasolina mientras el coche va con gas, precisamente para conservar esa lubricación. Funciona, pero encarece el equipo y reduce algo el ahorro, porque sigues gastando algo de gasolina.
Traducción práctica: si tu coche es de inyección indirecta —en general, gasolina atmosféricos y muchos turbo hasta mediados de la década pasada—, adelante. Si es de inyección directa, pide presupuesto pero exige que te expliquen qué sistema montan para proteger las válvulas, y desconfía de quien te diga que no hace falta nada.
Los modelos concretos que admiten conversión los publica el RACE en su guía sobre qué coches se pueden convertir a GLP, y en cualquier caso el taller homologado tiene que hacer un análisis de compatibilidad del vehículo antes de darte un precio.
Los trámites: no acaba en el taller
Una conversión a GLP es una reforma del vehículo, y eso implica papeleo obligatorio. Según la revista de la DGT, el circuito es este:
- Diagnóstico técnico en un taller homologado y análisis de compatibilidad del vehículo.
- Instalación de un sistema homologado. El taller «debe instalar un sistema homologado y emitir la correspondiente documentación técnica».
- Inspección. El vehículo «debe pasar una ITV para verificar que cumple con las condiciones de seguridad y normativa vigente».
- Anotación de la reforma en la ficha técnica. Es el paso que legaliza el cambio, y sin él el coche circula con una modificación no declarada.
Dos consecuencias prácticas de esto:
No lo puede hacer cualquier taller. Tiene que ser un instalador homologado que pueda emitir la documentación técnica. Un montaje sin papeles es una reforma no declarada, con todo lo que eso implica en la ITV y ante el seguro.
Pregunta si el precio lo incluye todo. Cuando pidas presupuesto, la pregunta exacta es: «¿este precio incluye el kit, el depósito, la mano de obra, la homologación y la ITV de la reforma?». Es la diferencia entre comparar dos presupuestos y comparar dos cosas distintas.
Precio de la conversión a GLP y cuándo se recupera
Ahora sí se puede hacer completa. El ahorro está calculado y verificado: 3,14 € cada 100 km, un 26 % —no el 41 % del precio por litro, porque un litro de GLP tiene menos energía y hay que quemar más—. El detalle, con los consumos que homologa el propio fabricante, en GLP o gasolina: cuánto se ahorra.
Con eso y el precio de la DGT:
| Si haces al año… | Ahorro anual | 1.500 € se recuperan en… | 2.000 € en… | 3.000 € en… |
|---|---|---|---|---|
| 8.000 km | 251 € | 6,0 años | 8,0 años | 12,0 años |
| 12.295 km (media DGT) | 386 € | 3,9 años | 5,2 años | 7,8 años |
| 20.000 km | 628 € | 2,4 años | 3,2 años | 4,8 años |
| 30.000 km | 942 € | 1,6 años | 2,1 años | 3,2 años |
| 40.000 km | 1.256 € | 1,2 años | 1,6 años | 2,4 años |
Lo que dice la tabla, sin adornos: por debajo de unos 12.000 km al año, una conversión tarda en pagarse más de lo que a mucha gente le queda de coche. Por encima de 25.000 o 30.000 km —comerciales, desplazamientos diarios largos, VTC— es una de las decisiones más rentables que se pueden tomar sobre un coche de gasolina.
Y hay que comprobar una cosa más antes de decidir, que es la que más veces se olvida: cuántos años de vida útil le quedan al coche. Una conversión que se amortiza en seis años sobre un coche con catorce ya encima es dinero que no vas a recuperar. Esa cuenta está en reparar o cambiar de coche.
Y cuidado con las cifras de amortización que circulan por internet: hay fuentes que hablan de recuperar la inversión en 15.000 o 25.000 km. Con un ahorro de 3,14 € cada 100 km, 20.000 km son 628 €: no llegan ni a la mitad de la instalación más barata. Esas cifras no cuadran, y probablemente estén calculadas con el 41 % del precio por litro en lugar de con el ahorro real por kilómetro.
Lo que ganas además del combustible
La etiqueta ECO. Es la ventaja que más vale en una gran ciudad y la confirma la DGT: la conversión permite obtener «la etiqueta ECO, que permite circular con menos restricciones en muchas ciudades». Eso significa acceso a las zonas de bajas emisiones y, en ciudades como Madrid, descuentos en el estacionamiento regulado. Lo que eso vale en euros, en cuánto cuesta tener coche en Madrid y en Barcelona y el mapa de restricciones, en ZBE en España.
Más autonomía total. Sumando los dos depósitos, un bifuel tiene una autonomía combinada notable, lo que compensa en parte el problema del repostaje.
Y una combustión algo más limpia, que a la larga ensucia menos las válvulas y la cámara que la gasolina.
Lo que pierdes, dicho claro
La red de repostaje, que es el problema de verdad. De las 11.495 estaciones de servicio del país, solo 998 venden GLP: un 8,7 %, menos de una de cada once. Y están muy concentradas: Madrid tiene 135 y Barcelona 87. Antes de convertir, mira cuántas hay en tu recorrido habitual, no cuántas hay en España. El desglose por provincia está en GLP o gasolina.
La rueda de repuesto, si el depósito va en su hueco. Cuenta con kit antipinchazos.
Algo de maletero, si el depósito va ahí.
Un poco de potencia, normalmente unos pocos puntos porcentuales al funcionar con gas.
Y dos cosas administrativas que hay que consultar antes, no después:
- La garantía del coche, si aún la tiene. Una reforma puede afectar a la cobertura del fabricante en lo relacionado con el motor. Pregunta antes de instalar.
- El seguro. Tienes que comunicar la reforma a tu aseguradora. No hacerlo puede dejarte con un problema de cobertura en un siniestro, y es un trámite de cinco minutos: cuánto cuesta el seguro del coche.
También conviene saber que el depósito de GLP tiene vida útil limitada y hay que revisarlo o sustituirlo pasado un número de años, lo que es un coste futuro que debe entrar en la cuenta. Pregunta el plazo exacto al instalador y que conste.
¿Convertir el tuyo o comprar uno bifuel de fábrica?
Es la pregunta que casi nadie se hace y muchas veces tiene una respuesta mejor.
Un bifuel de fábrica llega con el sistema integrado desde el diseño, con garantía completa del fabricante, sin reforma que declarar y sin la duda de la inyección directa. Y el caso más vendido de España es especialmente claro: en el Dacia Sandero, la versión ECO-G cuesta lo mismo que la de gasolina. Está desglosado en la ficha del Dacia Sandero.
Nuestro criterio: si tu coche actual es de inyección indirecta, está sano, le quedan años y haces muchos kilómetros, convertirlo sale bien. Si estás pensando en cambiar de coche de todas formas, o si el tuyo es de inyección directa y te van a cobrar la parte alta de la horquilla, mira antes un bifuel de fábrica.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto cuesta poner GLP a un coche?
Entre 1.500 y 3.000 €, según la revista de la DGT. El precio depende del número de cilindros —cada uno lleva su inyector—, del tipo de inyección del motor, del depósito que se monte y del taller. Pregunta siempre si el presupuesto incluye kit, depósito, mano de obra, homologación e ITV de la reforma.
¿En cuántos kilómetros se amortiza una conversión a GLP?
Con el ahorro real de 3,14 € cada 100 km, una instalación de 2.000 € se recupera en unos 64.000 km: 5,2 años haciendo la media española de 12.295 km al año, o 3,2 años haciendo 20.000. Desconfía de las fuentes que hablan de amortizar en 15.000 o 25.000 km: esas cifras no cuadran con el ahorro real por kilómetro.
¿Se puede convertir un coche diésel a GLP?
No, en el sentido habitual del término: un diésel funciona por compresión y no por chispa. Existen sistemas dual fuel para vehículos industriales, pero no es una opción para un turismo particular. Las conversiones a GLP son para motores de gasolina.
¿Qué pasa si mi coche es de inyección directa?
Se puede convertir, pero requiere un sistema más complejo, como advierte la DGT. En estos motores la gasolina lubrica y refrigera los asientos de las válvulas de admisión, así que el equipo tiene que mantener una pequeña inyección de gasolina mientras el coche va con gas. Encarece la instalación y reduce algo el ahorro, y es imprescindible: exige que te expliquen qué montan.
¿Hay que pasar la ITV después de instalar el GLP?
Sí. Es una reforma del vehículo: el taller homologado emite la documentación técnica, el coche pasa una inspección para verificar que cumple las condiciones de seguridad y después se anota la reforma en la ficha técnica. Sin esa anotación, el coche circula con una modificación no declarada.
¿Un coche convertido a GLP tiene etiqueta ECO?
Sí. La conversión permite obtener la etiqueta ECO, según la DGT, con lo que el coche puede circular con menos restricciones en las ciudades con zona de bajas emisiones. Es una de las ventajas que más valor tiene si vives en una gran ciudad, además del ahorro de combustible.
¿Tengo que avisar al seguro y al fabricante?
Al seguro, sí, siempre: es una modificación del vehículo y no comunicarla puede dejarte con un problema de cobertura en un siniestro. Y si el coche está en garantía, pregunta al fabricante antes de instalar, porque una reforma puede afectar a la cobertura en lo relativo al motor.
¿El depósito de GLP dura toda la vida del coche?
No: tiene una vida útil limitada y hay que revisarlo o sustituirlo pasado un número de años. Es un coste futuro que conviene meter en la cuenta de amortización antes de decidir. Pregunta al instalador el plazo exacto de tu depósito y pide que quede por escrito.
Fuentes consultadas
Consultas realizadas el 27 de septiembre de 2026.
- Revista de la DGT, «Adiós a la gasolina, bienvenido el GLP» (24/06/2026): precio de la transformación entre 1.500 y 3.000 €, obligación de instalar un sistema homologado con documentación técnica, paso por ITV, anotación de la reforma en la ficha técnica, idoneidad de los motores de inyección indirecta frente a la complejidad de los de inyección directa, y obtención de la etiqueta ECO
- RACE: qué coches se pueden convertir a GLP
- Ahorro de 3,14 € cada 100 km (26 %), consumos homologados por el fabricante (6,5 l/100 km en gasolina frente a 8,1 l/100 km en GLP) y red de repostaje (998 de 11.495 estaciones, 8,7 %): ya calculados y verificados en GLP o gasolina: cuánto se ahorra, con los precios oficiales del Geoportal de Hidrocarburos
- Kilómetros anuales medios (12.295 km) y precios de carburante: datos centrales de la web, con fuentes de la DGT y del Ministerio para la Transición Ecológica



