La discusión suele plantearse mal. Se compara el precio de compra —25.000 € contra 16.000 €— y de ahí se sale con una conclusión emocional en una dirección o en la otra.
El precio de compra no es lo que cuesta un coche. Lo que cuesta es lo que pierdes mientras lo tienes. Y ahí la comparación cambia bastante.
Este artículo la hace con la tabla oficial de depreciación de Hacienda, no con impresiones.
La cuenta, con números
Comparamos dos formas de gastarse dinero en el mismo coche:
- Opción A: comprarlo nuevo por 25.000 € y tenerlo cinco años.
- Opción B: comprarlo con tres años y tenerlo también cinco.
Según la tabla oficial, un coche de tres años retiene el 67 % de su valor. Ese mismo coche, por tanto, cuesta 16.750 € de segunda mano.
| Nuevo | Usado de 3 años | |
|---|---|---|
| Precio de compra | 25.000 € | 16.750 € |
| Antigüedad al vender | 6 años | 8 años |
| Valor al vender | 9.750 € | 7.000 € |
| Ha perdido en 5 años | 15.250 € | 9.750 € |
| Al año | 3.050 € | 1.950 € |
Cálculo propio sobre la tabla oficial de Hacienda (Orden HAC, BOE-A-2025-26357). El detalle de cómo funciona esa tabla, año a año, está en la depreciación de un coche.
Qué dicen estos números
Dos cosas, y la segunda es la que casi nadie tiene en cuenta.
La primera: comprar usado ahorra 5.500 € de depreciación en cinco años. Son 1.100 € al año, todos los años, por conducir un coche que hace lo mismo.
La segunda, y es la importante: además te ahorras 8.250 € de desembolso inicial. Ese dinero no desaparece — o no lo pides prestado, o se queda en tu cuenta. Si vas a financiar, la diferencia es todavía mayor, porque los intereses se calculan sobre un capital mayor. Está desarrollado en financiación y coste real del coche.
El coche nuevo es la opción cara por un margen que no es discutible. Y sin embargo hay casos en los que compensa. Vamos a ellos, porque este artículo no va de convencer a nadie.
Qué se gana comprando nuevo
Sería deshonesto reducir la decisión a la depreciación. Lo que se compra con esos 5.500 € adicionales es real:
- Garantía completa del fabricante, normalmente de varios años, que cubre la mecánica sin discusión.
- Historial conocido al cien por cien. No hay nada que investigar: el coche no ha tenido otra vida antes.
- Cero incertidumbre sobre mantenimiento pasado. No hay que preguntarse si la distribución está hecha ni si el aceite se cambió a tiempo.
- La configuración exacta que quieres, en vez de lo que haya disponible en el mercado.
- La tecnología más reciente, que en seguridad y asistencias avanza rápido.
Y hay un factor menos racional que conviene nombrar en vez de fingir que no existe: estrenar un coche gusta. Es legítimo pagar por eso. Lo que no es razonable es pagarlo sin saber cuánto cuesta, que es lo que pasa casi siempre.
Qué se gana comprando usado
Al otro lado de la balanza:
- La depreciación más dura ya la pagó otro. El tramo del tercer año, el peor de todos, ya ha ocurrido.
- Menos dinero inmovilizado, y por tanto menos financiación o más liquidez.
- Seguro más barato, porque el valor asegurado es menor.
- Más coche por el mismo dinero. Con el presupuesto de un utilitario nuevo se accede a un compacto premium de tres o cuatro años.
Este último punto es el que mueve más decisiones, y merece un aviso.
El «más coche por el mismo dinero» tiene trampa.
Un premium usado cuesta menos de comprar, pero no de mantener: piezas, mano de obra y neumáticos siguen siendo de premium. Antes de dar el salto conviene mirar el coste anual real, que es exactamente lo que calculan nuestras fichas de coste por modelo.
Los tres años no son un número mágico, pero casi
¿Por qué tres años y no dos, o cinco?
Porque la tabla oficial marca el salto ahí: entre el segundo y el tercer año un coche pierde el 20,2 % de su valor, el porcentaje más alto de toda la primera década. Comprar justo después de ese tramo es comprar cuando el golpe ya ha pasado.
A partir de ahí, la pérdida anual se estabiliza en el entorno del 15-17 % hasta que el coche envejece de verdad.
Comprar con tres o cuatro años captura casi toda la ventaja económica conservando bastante vida útil por delante. Comprar con ocho o diez la aumenta todavía más, pero entonces entra otra variable: las averías empiezan a pesar más que la depreciación, y eso está en mantener un coche con más de 200.000 km.
El km 0 y el seminuevo
Entre medias hay una categoría que conviene entender.
Un km 0 es un coche matriculado por el concesionario, prácticamente sin uso, que se vende con descuento sobre el precio de nuevo. Un seminuevo suele tener uno o dos años y kilómetros reales. Ninguna de las dos etiquetas está definida por ninguna norma, y lo que de verdad decide qué estás comprando es la fecha de primera matriculación: lo desarrollamos en km 0, seminuevo o de gerencia.
Su atractivo es evidente: casi todas las ventajas del nuevo con parte del descuento del usado. La pega es que la depreciación grande sigue por delante, no por detrás: un km 0 va a atravesar el tramo del tercer año contigo dentro.
Cuándo tiene sentido: cuando el descuento es lo bastante grande como para compensar ese tramo. Cuando el descuento es del 5 %, no lo compensa. Y para saber de verdad cuánto descuento te hacen, compáralo con el precio de campaña del coche nuevo, no con su tarifa: lo explicamos en el precio real de un coche.
Entonces, ¿cuál elijo?
No hay una respuesta única, pero sí un criterio que ordena la decisión:
Compra nuevo si cambias de coche cada muchos años y lo vas a amortizar en el tiempo, si necesitas la garantía por tranquilidad o por uso profesional, o si el coche que quieres no existe en usado en condiciones razonables.
Compra usado si tu prioridad es que el coche te cueste lo menos posible, si puedes verificar bien el estado de la unidad, o si con ese presupuesto accedes a un coche que como nuevo no te podrías permitir.
Y hay un coste administrativo que conviene presupuestar en el usado y que no existe comprando nuevo a un concesionario: la transferencia y su impuesto. Y al revés: comprando nuevo aparece uno que el usado español no lleva, el impuesto de matriculación.
Y en cualquiera de los dos casos, la verificación previa importa. En el usado más, evidentemente: la checklist completa está en qué mirar al comprar un coche de segunda mano.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto pierde un coche nuevo en cinco años?
Según la tabla oficial, un coche de 25.000 € vale unos 9.750 € a los seis años de antigüedad: ha perdido 15.250 €, unos 3.050 € al año.
¿Es mejor comprar un coche de 3 años o de 5?
El de tres captura casi toda la ventaja de depreciación conservando bastante vida útil. El de cinco ahorra algo más de compra pero se acerca al tramo en el que empiezan a pesar las averías.
¿Un km 0 es una buena compra?
Depende del descuento. Su ventaja es real, pero la depreciación fuerte todavía está por delante, así que el descuento tiene que ser suficiente para compensarla.
¿El seguro es más barato en un coche usado?
En general sí, porque el valor asegurado es menor y eso influye en la prima. Los factores que la determinan están en cuánto cuesta el seguro del coche.
Conclusión
Comprar usado con tres años ahorra unos 5.500 € de depreciación en cinco años y unos 8.250 € de desembolso inicial. Son cifras derivadas de la tabla oficial, no opiniones.
Comprar nuevo cuesta ese dinero y a cambio da garantía, historial limpio y la tranquilidad de no tener que investigar nada.
Las dos decisiones son legítimas. La mala es tomarla sin saber que la diferencia son cinco mil quinientos euros.



