En la ficha del coche pone 4,5 l/100 km. En tu ordenador de a bordo, después de tres meses, pone 5,8. No te han engañado y tu coche no está estropeado: estás comparando dos cosas que se miden de forma distinta.
Entender esa diferencia importa por una razón muy concreta: el combustible es una de las dos partidas más caras de tener un coche, y si presupuestas con la cifra del catálogo te vas a quedar corto todos los años.
Qué es exactamente el WLTP
WLTP son las siglas de Worldwide Harmonised Light Vehicles Test Procedure: el procedimiento con el que se homologa el consumo y las emisiones de los coches nuevos.
Sustituyó al anterior, el NEDC, precisamente porque aquel se había quedado muy lejos de la realidad. El WLTP se aplica desde el 1 de septiembre de 2017 a los nuevos tipos homologados, y desde el 1 de septiembre de 2018 a todos los vehículos de hasta 2.610 kg de masa de referencia.
Su objetivo declarado es dar al consumidor información más realista sobre consumo y emisiones. Y lo consiguió: las cifras WLTP están bastante más cerca de la realidad que las del NEDC. Pero siguen siendo cifras de laboratorio.
Por qué sigue sin coincidir con tu coche
El WLTP es un ensayo estandarizado. Tiene que serlo: si cada fabricante midiera a su manera, ningún dato sería comparable entre modelos. Y es ahí, en la estandarización, donde nace la diferencia.
Un ensayo de homologación se hace en condiciones controladas. Tu trayecto diario, no. Las cosas que más separan una cosa de la otra:
- La temperatura. Un motor frío consume bastante más, y en un trayecto corto el motor pasa buena parte del tiempo sin llegar a temperatura.
- El estilo de conducción. Acelerar y frenar con fuerza tiene un coste directo en litros que ningún ciclo estandarizado reproduce.
- La climatización. El aire acondicionado y la calefacción consumen, y en el ensayo no funcionan como en tu día a día.
- La carga y los accesorios. Cuatro personas, el maletero lleno o una baca cambian el consumo de forma medible.
- El estado del coche. Neumáticos por debajo de su presión, filtros sucios o un mantenimiento atrasado suman.
- El tipo de trayecto. Ciudad pura con arranques en frío es el peor escenario posible, y es exactamente el uso de mucha gente.
Lo que no podemos darte, y por qué.
No existe una cifra oficial española que diga cuánto se desvía de media el consumo real respecto al WLTP. Ningún organismo público la publica, y la desviación depende tantísimo del uso concreto que una media tendría poco valor práctico. Cualquier porcentaje que veas por ahí es una estimación de quien lo publica. Puedes ver cómo tratamos este tipo de huecos en nuestra metodología.
Para qué sirve entonces la cifra del catálogo
Sirve, y bastante, siempre que se use para lo que vale.
El WLTP es una referencia comparativa, no una predicción. Su valor está en que dos coches medidos con el mismo procedimiento se pueden comparar entre sí con justicia. Si un modelo homologa 4,5 y otro 5,9, el primero va a gastar menos que el segundo en tu uso, sea el que sea.
Lo que no puedes hacer es coger ese 4,5 y multiplicarlo por tus kilómetros esperando acertar.
La forma correcta de usarlo: para elegir entre coches, fíate del WLTP. Para presupuestar tu gasto anual, usa el consumo que marca tu ordenador de a bordo después de unos meses, o el de tu coche anterior si el uso va a ser parecido.
Cómo convertir el consumo en dinero
Aquí es donde la cifra empieza a servir para algo. La cuenta es sencilla y solo necesita tres datos:
Kilómetros al año × consumo ÷ 100 × precio del litro.
Con las cifras oficiales de referencia —12.295 km al año de media española según la DGT, y los precios medios de carburante del Ministerio para la Transición Ecológica— sale así:
| Consumo | Gasolina (1,845 €/l) | Diésel (1,816 €/l) |
|---|---|---|
| 5 l/100 km | 1.134 € | 1.116 € |
| 6 l/100 km | 1.361 € | 1.340 € |
| 7 l/100 km | 1.588 € | 1.563 € |
| 8 l/100 km | 1.815 € | 1.786 € |
Cálculo propio sobre kilometraje y precios oficiales del 10 de septiembre de 2026. Lo interesante no es cada fila, sino la distancia entre ellas: cada litro adicional a los 100 km cuesta unos 227 € al año en gasolina.
Esa es la cifra que conviene tener en la cabeza al comparar dos coches. Si uno homologa un litro más que otro, la diferencia real de combustible ronda los 225 € anuales — y hay que ponerla al lado de lo que se ahorra o se paga de más en el precio de compra.
Un litro de diferencia decide menos de lo que parece
Y aquí llega la conclusión que casi nadie saca.
Doscientos euros al año son mucho menos de lo que la mayoría de la gente cree cuando elige coche por consumo. Puestos al lado del seguro, del mantenimiento y sobre todo de la depreciación, un litro arriba o abajo rara vez decide qué coche sale más barato.
Es exactamente lo que ocurre con el eterno debate del diésel: la ventaja de consumo existe, pero es más pequeña de lo que se supone y se la come rápidamente la diferencia de precio de compra. Está desarrollado con números en diésel o gasolina.
Si quieres la cuenta completa, con el combustible puesto en su sitio dentro del resto de partidas, está en cuánto cuesta mantener un coche al año y, repartida por kilómetro, en el coste por kilómetro.
Dónde consultar el consumo oficial de un modelo
El IDAE mantiene una base de datos pública de consumo y emisiones de los vehículos nuevos a la venta en España. Es la fuente oficial, es gratuita y permite comparar modelos con el mismo criterio.
Para un coche de segunda mano, la cifra homologada aparece en la ficha técnica. Con la salvedad importante de que un coche con años y kilómetros encima consume algo más que cuando salió de fábrica, sobre todo si el mantenimiento ha ido justo.
Preguntas frecuentes
¿Por qué mi coche gasta más de lo que pone en el catálogo?
Porque la cifra del catálogo se obtiene en un ensayo estandarizado y tu uso real incluye arranques en frío, climatización, carga, tráfico y un estilo de conducción propio. La diferencia es normal, no es un defecto.
¿El WLTP es más fiable que el antiguo NEDC?
Sí. Se introdujo precisamente para acercar las cifras homologadas a la realidad, y las suyas están notablemente más cerca. Pero sigue siendo un ensayo, no una medición de tu trayecto.
¿Qué consumo debo usar para calcular mi gasto anual?
El de tu ordenador de a bordo tras varios meses de uso. Si aún no tienes el coche, el WLTP más un margen —sabiendo que es una aproximación, no un dato.
¿Sirve el consumo homologado para comparar dos coches?
Para eso sirve exactamente. Al estar medidos con el mismo procedimiento, la comparación entre ellos es justa aunque la cifra absoluta no vaya a cumplirse.
Conclusión
El consumo homologado no miente: mide otra cosa. Es una vara de medir común, y como tal funciona bien.
Y esa misma cifra homologada decide algo más que el gasto en combustible: las emisiones de CO2 medidas en el mismo ciclo son las que fijan el tramo del impuesto de matriculación, y el consumo en kWh de un eléctrico se traduce a dinero igual de directo en cuánto cuesta cargar un coche eléctrico.
Para decidir entre dos coches, úsalo sin miedo. Para saber lo que vas a pagar cada año, coge tu consumo real y multiplícalo por tus kilómetros. Y cuando compares, recuerda el orden de magnitud: un litro a los cien son unos 200 € al año, bastante menos de lo que suele pesar en la decisión.



