Imagina que un cuarto de las gasolineras de España estuvieran construidas, con sus surtidores puestos y su cartel encendido, pero sin gasolina dentro. No por unos días: durante meses.
Es más o menos lo que pasa con la red de recarga de coches eléctricos, y está medido.
Según el último barómetro de electromovilidad de la asociación de fabricantes, España tiene 56.682 puntos de recarga públicos operativos. Y además 17.821 puntos instalados que no están operativos: el 23,9 % de todo lo que se ha puesto.
Si esos se encendieran, la red pasaría a 74.503 puntos de un día para otro, sin instalar ni uno más.
En corto.
Operativos: 56.682. No operativos: 17.821, el 23,9 % de lo instalado.
Red potencial si funcionaran todos: 74.503.
Unos siete de cada diez puntos son de baja potencia, hasta 22 kW.
España puntúa 26,9 sobre 100 en electromovilidad; la media europea es 40,1.
Qué es «no operativo», y por qué importa tanto
Un punto no operativo es un cargador físicamente instalado pero que no se puede usar. Las razones habituales son tres, y ninguna tiene que ver con el coche:
- Falta la conexión eléctrica definitiva o el permiso de la distribuidora.
- Falta el alta administrativa o la puesta en servicio.
- Está averiado y nadie lo ha reparado.
Para el conductor, la distinción es irrelevante: el cargador está ahí y no sirve. Y es peor que si no existiera, porque aparece en los mapas y en las aplicaciones, y uno planifica el viaje contando con él.
Esa es la razón de que este número importe más que el titular de «España supera los 56.000 puntos». La pregunta útil no es cuántos hay, sino cuántos funcionan cuando llegas.
El ritmo, que es el otro problema
Durante el segundo trimestre de 2026 se pusieron en marcha 1.605 puntos nuevos, un crecimiento del 2,9 % sobre el trimestre anterior.
Suena bien hasta que se compara con la bolsa de parados: hay más de diez veces más puntos esperando a funcionar que los que se activaron en todo el trimestre. A ese ritmo, desatascar lo ya instalado llevaría años, aunque no se instalara nada nuevo.
El director general de ANFAC, José López-Tafall, lo resume diciendo que la infraestructura «sigue siendo el principal reto» y que la red «sigue creciendo, pero debe acelerar su ritmo».
No todos los puntos valen lo mismo
Aquí está el segundo matiz que el número grande esconde, y es el que más afecta a un viaje.
Alrededor del 70 % de la red pública es de hasta 22 kW. Eso es carga lenta: sirve para dejar el coche varias horas mientras trabajas, compras o duermes, pero no para repostar en un viaje. Con esa potencia, recuperar 200 km de autonomía puede llevar buena parte de una tarde.
Los puntos que de verdad resuelven un desplazamiento largo son los de alta potencia. De 250 kW o más hay 2.806, apenas el 5 % de la red pública. En el segundo trimestre se sumaron 337.
Dicho de otro modo: la red española es ancha y lenta. Para el uso urbano cotidiano da bastante de sí; para cruzar el país, la parte utilizable es mucho más pequeña de lo que sugiere la cifra de 56.682.
España frente a Europa
La asociación publica un indicador que resume el estado de la electromovilidad de cada país en una escala de 100. España está en 26,9 puntos, tras subir 1,5 en el trimestre. La media europea está en 40,1.
Y el desglose es revelador, porque señala dónde está el problema:
| Indicador | España |
|---|---|
| Penetración de vehículo electrificado | 38,3 / 100 |
| Infraestructura de recarga | 15,4 / 100 |
No es que en España no se compren eléctricos: es que no hay dónde cargarlos. En el primer semestre de 2026 se matricularon 141.143 vehículos electrificados, el 21,8 % del mercado. Uno de cada cinco coches nuevos.
La demanda va por delante de la red, no al revés.
Qué hacer con esto si te estás planteando un eléctrico
Esto no es un argumento contra el coche eléctrico. Es un argumento a favor de comprobar tu caso concreto antes de firmar, porque la media nacional no te va a cargar el coche.
1. Lo que decide es dónde cargas de noche, no cuántos puntos hay en España. Con enchufe en casa, un eléctrico mueve 100 km por entre 1,55 € y 5,44 € según la hora: la hora más barata para cargar. Sin él, la cuenta cambia entera: coche eléctrico sin garaje.
2. Si no tienes garaje, ve a ver los cargadores de tu barrio. No los mires en el mapa: ve. Comprueba cuántos hay, de qué potencia, si están ocupados a la hora a la que tú cargarías y si funcionan. Con un 23,9 % de puntos inservibles, esa comprobación no es paranoia.
3. Pregunta en el trabajo. Un punto en el aparcamiento de la empresa resuelve el problema entero y es la alternativa más infravalorada que existe.
4. Y cuenta con que en viaje pararás más de lo que dice el folleto. Entre la potencia real disponible y el frío, los tiempos se alargan: la autonomía en invierno.
Una cautela sobre la fuente
Los datos son de ANFAC, que agrupa a los fabricantes de vehículos establecidos en España. Es la fuente más solvente que existe sobre infraestructura de recarga en el país, porque recopila y publica el dato trimestre a trimestre con un método estable.
Y es, al mismo tiempo, parte interesada: a los fabricantes les conviene que la red se despliegue más rápido, porque de ello depende que vendan más eléctricos. Eso no invalida las cifras, pero conviene tenerlo presente al leer las conclusiones que las acompañan.
El barómetro que citamos es el del segundo trimestre de 2026, publicado el 2 de julio. El del tercero, que cierra hoy, debería conocerse en las próximas semanas.
Preguntas frecuentes
¿Cuántos puntos de recarga hay en España?
56.682 puntos públicos operativos, según el barómetro de ANFAC del segundo trimestre de 2026. Hay además 17.821 instalados que no funcionan.
¿Cuántos cargadores no funcionan?
17.821, el 23,9 % de todo lo instalado. Si se pusieran en marcha, la red llegaría a 74.503 puntos sin instalar ninguno nuevo.
¿Sirven todos para viajar?
No. Alrededor del 70 % de la red es de hasta 22 kW, es decir, carga lenta. De 250 kW o más solo hay 2.806 puntos, el 5 % de la red pública.
¿Está España muy lejos de Europa?
En el indicador de electromovilidad de ANFAC, España suma 26,9 puntos sobre 100 frente a los 40,1 de media europea. El retraso está sobre todo en infraestructura (15,4), no en compra de vehículos (38,3).
¿Merece la pena un eléctrico con esta red?
Depende de si puedes cargar en casa o en el trabajo. Con enchufe propio, la red pública importa poco en el día a día. Sin él, es el factor que decide.
Fuentes
- Fuente primaria: barómetro de electromovilidad de ANFAC correspondiente al segundo trimestre de 2026, publicado el 2 de julio de 2026 y consultado el 30/09/2026.
- ANFAC agrupa a los fabricantes establecidos en España: es la fuente de referencia sobre infraestructura de recarga y, a la vez, parte interesada en que el despliegue se acelere.
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