Hay cuatro trozos de goma del tamaño de una mano que separan tu coche del asfalto. Todo lo que hace el coche —acelerar, frenar, girar, no irse de morro bajo la lluvia— pasa por esa superficie.
Y es, probablemente, la pieza cuyo cambio más se retrasa. Porque un neumático gastado no hace ruido, no enciende ningún testigo y funciona perfectamente bien hasta el día en que no.
Esto es cómo saber cuándo toca, sin fiarte del ojo.
El mínimo legal y por qué no es el bueno
El límite legal en la Unión Europea es de 1,6 milímetros de profundidad de dibujo en la banda de rodadura. Por debajo, el neumático es defecto en la ITV y es sancionable circular con él.
Lo que casi nadie explica es que ese número es un mínimo absoluto, no una recomendación. Es el punto en el que el neumático deja de ser legal, no el punto en el que deja de ser bueno.
El motivo es el agua. El dibujo de un neumático existe sobre todo para evacuar agua: los canales sacan el agua de debajo de la huella para que la goma toque asfalto. Cuanto menos dibujo queda, menos agua puede evacuar, y llega un momento en que el neumático flota sobre una película de agua en lugar de agarrarse. Eso es el aquaplaning, y no avisa: pasas de tener control a no tenerlo.
En seco, un neumático gastado frena razonablemente bien. En mojado, la diferencia entre un neumático nuevo y uno al límite legal se mide en metros de frenada, y esos metros son exactamente los que separan un susto de un golpe.
Por eso la recomendación habitual del sector y de los ensayos independientes es cambiarlos bastante antes del límite legal. Si conduces mucho en lluvia, con más margen todavía.
Cómo medirlos tú, en dos minutos
No hace falta ir al taller para saber cómo están.
Los testigos de desgaste. Todos los neumáticos llevan unos resaltes dentro de los canales principales, a la altura exacta del mínimo legal. Si la banda de rodadura está al mismo nivel que esos resaltes, ya estás en el límite: el neumático está agotado, no «casi». Para encontrarlos, busca en el flanco una marca pequeña —a menudo un triángulo o las letras TWI— que señala dónde están.
Con una moneda. Sirve cualquier moneda con un borde de color distinto para hacer referencia. Métela en el canal y mira cuánto se hunde. No es una medición precisa, pero detecta perfectamente el «esto está muy justo».
Con un calibre de profundidad, que cuesta muy poco y da el número exacto. Si quieres hacerlo bien, es la opción.
Y mídelos en varios puntos de cada neumático: por dentro, por el centro y por fuera. No se gastan igual, y ahí está la información interesante.
La edad: el neumático que se cae sin haber rodado
Este es el punto que pilla a todo el mundo y que afecta sobre todo a quien hace pocos kilómetros.
La goma envejece aunque el coche no se mueva. Se endurece, pierde elasticidad y empieza a cuartearse, y un neumático duro agarra peor aunque tenga todo el dibujo del mundo. Un coche que pasa el año aparcado al sol puede tener neumáticos con dibujo de sobra y goma inservible.
Cómo saber la edad: en el flanco hay un código DOT que termina en cuatro cifras. Las dos primeras son la semana de fabricación y las dos últimas, el año. Un neumático marcado 3822 se fabricó en la semana 38 de 2022.
Búscalo en los cuatro y apúntalo. Si llevas neumáticos de hace muchos años, por mucho dibujo que tengan, conviene revisarlos con un profesional: busca grietas finas en el flanco y en el fondo de los canales. Eso es goma que se está muriendo.
Esto importa especialmente si compras un usado: un coche con pocos kilómetros puede tener neumáticos viejos. Es uno de los puntos de qué mirar al comprar un coche de segunda mano, y además la fecha de los neumáticos es una pista excelente sobre los kilómetros reales, como contamos en cómo detectar kilómetros manipulados.
El desgaste irregular, que es un diagnóstico gratis
Un neumático que se gasta de forma desigual te está contando una avería. Aprender a leerlo ahorra dinero, porque si solo cambias la goma sin arreglar la causa, los nuevos se gastarán igual.
| Dónde se gasta | Qué suele significar |
|---|---|
| Solo por el centro | Exceso de presión |
| Solo por los dos bordes | Falta de presión |
| Solo por un borde | Problema de alineación o de ángulos de la dirección |
| A parches o escalonado | Amortiguadores cansados |
| Dentado, como una sierra | Suspensión o rotación nunca hecha |
Los dos primeros son gratis de arreglar: es presión. Y la presión, además, afecta al consumo: un neumático poco inflado gasta más combustible todos los días.
Los otros tres exigen taller. Si vas a poner neumáticos nuevos y el desgaste era irregular, arregla la causa antes o a la vez, porque si no vas a tirar el dinero dos veces.
Cuántos cambiar a la vez
La pregunta de siempre, y la respuesta corta es: los cuatro si puedes, y si no, los dos de un mismo eje, nunca uno suelto.
Nunca cambies uno solo. Dos neumáticos del mismo eje con agarre muy distinto hacen que el coche se comporte de forma impredecible al frenar fuerte o en mojado.
Y si cambias solo dos, van detrás. Suena contraintuitivo, porque la tracción de la mayoría de coches va delante, pero es lo que recomiendan los fabricantes: un eje trasero con menos agarre que el delantero hace que el coche tienda a irse de atrás, que es mucho más difícil de corregir que irse de morro.
En coches con tracción total, mira el manual: muchos exigen los cuatro iguales y con desgaste similar, porque la diferencia de diámetro castiga la transmisión.
Lo que alarga su vida sin gastar nada
Cuatro costumbres que son gratis y que suman miles de kilómetros:
Revisa la presión una vez al mes, en frío, y con los valores que indique tu coche —están en la tapa del depósito o en el marco de la puerta del conductor, no en el neumático—. Es lo que más influye, con diferencia, en cuánto duran.
Rótalos según diga el fabricante, para que se desgasten parejos.
Haz la alineación si notas que el coche tira hacia un lado o si has dado un golpe fuerte con un bordillo.
Y conduce con menos brusquedad. Acelerones y frenazos se comen la goma a una velocidad que sorprende.
Lo que cuesta el cambio cuando llega el momento, en cuánto cuesta cambiar los neumáticos. Y lo que pasa si llegas a la inspección con ellos al límite, en por qué se suspende la ITV.
Preguntas frecuentes
¿Cuál es la profundidad mínima legal de un neumático?
1,6 milímetros en la banda de rodadura. Por debajo es defecto en ITV y es sancionable, pero conviene cambiarlos bastante antes.
¿Cómo sé la edad de mis neumáticos?
Por el código DOT del flanco: las cuatro últimas cifras son la semana y el año de fabricación.
¿Hay que cambiarlos aunque tengan dibujo si son viejos?
La goma envejece y se endurece aunque el coche no ruede. Si son de hace muchos años, revísalos buscando grietas finas en el flanco y en los canales.
¿Puedo cambiar solo uno?
No es recomendable. Como mínimo los dos del mismo eje, para que el agarre sea parejo.
Si solo cambio dos, ¿van delante o detrás?
Detrás. Un eje trasero con menos agarre que el delantero hace el coche mucho más difícil de controlar.
¿Por qué se me gastan solo por el centro?
Porque van con demasiada presión. Si se gastan por los dos bordes, les falta. Las dos cosas se arreglan gratis.
Fuentes
- La profundidad mínima legal de la banda de rodadura para turismos en la Unión Europea es de 1,6 mm, y es el nivel al que están situados los testigos de desgaste (TWI) de todos los neumáticos.
- El código DOT del flanco indica la semana y el año de fabricación en sus cuatro últimas cifras.
- Elaboración propia sobre los patrones de desgaste irregular y sus causas mecánicas. Los precios del cambio, en cuánto cuesta cambiar los neumáticos.
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